Aquí teneis mi fic

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Aquí teneis mi fic

Mensaje  Umbrio el Jue Sep 10, 2009 12:36 am

Hola, a los de aquí ni os sueno porque me acabo de registrar pero bueno,aviso de que voy a colgar todo lo que he escrito ya y despúes lo otro

Cap 1:¿¿¿¿¿?????
-Donde estoy? Quién soy?-pensé, embotado de pies a cabeza y con un escalofrío, mientras oía el susurro del viento en la lejanía.
De repente un ruido atronador sonó lejos, muy lejos y me di cuenta de lo que ocurría.
-Estoy en una cueva, pero qué hago aquí? Me siento débil y raro, que me pasa?-me pregunté aún conmocionado. Entonces me di cuenta, estaba herido, me sangraba la frente y creo que tenía un hueso fracturado,-debo buscar una forma de curarme- pensé. Avancé tambaleándome hacia la entrada de la cueva, por la que entraba una misteriosa luz y entonces reparé en los dibujos que había en las paredes, parecían hechos por un niño y recordé un nombre: Sora.
Pensé durante un instante pero no logré acordarme de nada más, entonces decidí salir al exterior de la cueva y vi una bonita vista de unas islas, el cielo nocturno y la luna llena. De repente vi a dos chicos en una plataforma con un puente que la unía al lugar del que yo venía, estaban hablando, la oscuridad se tragó a uno de ellos mientras que el otro iba por el mismo camino, pero entonces todo se llenó de luz y me desmayé.

-Es esto un sueño?-me pregunté viendo lo que me rodeaba y una voz me contestó:
-No, no es un sueño…es la oscuridad que te devora.
-Por qué? Cómo puedo salir de aquí?-pregunté
-No puedes…o tal vez sí? Descúbrelo tu mismo, tienes el poder para hacerlo-contestó la voz.
-No sé como, ayúdame a volver-le rogué
-No puedo- sentenció la voz y se hizo el silencio.

Y la oscuridad duró eternamente o eso me pareció ya que al final logré salir,
aunque sin saber dónde estaba en ese instante.
Parecía una especie de villa o ciudad, pero no estaba seguro de que era lo que pasaba, pues oía un ruido a mi alrededor, como de alguien hablando, abrí los ojos.
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Mensaje  Umbrio el Jue Sep 10, 2009 12:39 am

Cap 2:Villa crepúsculo
-Hey, chico, que te ha pasado? Estás bien?-me preguntó una de las personas que estaban allí de pie y yo contesté:
-Si, solo un poco mareado, gracias por la preocupación, me ayudas a levantarme?-dije
El personaje me ayudó a levantarme del suelo y vi que era un chico rubio, con unos bellos ojos azules y estaba acompañado de tres personas más:2 chicos y una chica muy guapa y con el cabello marrón oscuro. Me miraba con preocupación, me puse nervioso.
-Hola, me llamo Roxas, estos son Hayner, Pence y Olette.-Me dijo el chico que me ayudó a levantarme.
-Gracias, encantado de conoceros-dije dándoles la mano a los chicos y sonrojándome antes de darle dos besos en la mejilla a la chica, que también se sonrojó.
-Y tu eres……-dijo Hayner en suspensión.
-No lo sé, no me acuerdo de nada, ni siquiera de mi nombre-dije afligido.
-Oh, lo siento, pero diría que tienes que ir a ver a un médico-dijo Hayner mirando a los otros con una mirada de oculto significado.
-Quiere unirte a nuestra pandilla?-me preguntó Roxas como si nada
-Pues claro, colega-le contesté y le di un abrazo sin darme cuenta de una cosa….
-Oye, por qué lloras?-me preguntaron al unísono
-La verdad es que no lo sé-me limpié las lagrimas y cambie de tema
-Que hacemos, gente?-pregunté con cara de inocencia
Pues la verdad es que íbamos a participar en el torneo de Struggle ahora, apúntate, pelearemos yo y Hayner, ¡vamos!-me dijo Roxas de súbito contento
-Allá voy struggle-dije contento mientras me dirigía con mi nueva pandilla a lo desconocido, para mi al menos.

Capitulo 3:Struggle

-A ver, los participantes que vengan por aquí-dijo el árbitro del struggle
-Repasaremos las reglas,vale? El struggle es una competición en la que gana quien más esferas tenga, las esferas están hechas de un material especial que hace que cuando les deis un golpe se desprendan de la ropa del oponente y quien tenga mas esferas al fin del combate gana, por supuesto hay tiempo límite y pierdes automáticamente si no posees ninguna esfera-Explico el árbitro y empezó el jaleo.
-He pasado a las semifinales, toma ya-dije contento y miré a mi pandilla.
-Tienes que enfrentarte a mi, nuevo-dijo Hayner con cara de suficiencia.
-Te voy a machacar-reí yo y nos dirigimos al ring de batalla.
3,2,1, Ya. Empezó el combate y yo salte hacia Hayner y le di en plena cara, quitándole varias esferas en el acto-Eres bueno-gritó Hayner-pero no lo suficiente-continuó y corrió hacia mí con el arma en alto. Bloqueé su ataque cuando menos se lo esperaba y arrojé lejos su arma, luego le di un buen golpe que le dejo en el suelo sin casi ninguna esfera en su cuerpo-Ja,ja,voy ganando-dije riéndome
Entonces Hayner corrió hacia su arma para cogerla de nuevo, derrapó como un coche en una curva cerrada y volvió en mi dirección con la espada en alto, lo cual aproveche para esquivar y golpearle en el estómago, tirándole al suelo de nuevo y con él las ultimas esferas que le quedaban.
-Tenemos a los ganadores de las primeras rondas: Seifer, Roxas, Vivi y un desconocido.
-Ja, te gané Hayner, ahora os venceré a vosotros-Dije riéndome
-No me hace gracia-dijo Hayner, disgustado
-Venga, compartiremos el premio-dije todavía riéndome
-Vaaale-contestó Hayner con una sonrisa.
Nos reunimos para mirar el cuadro de peleas, era así:
Seifer vs yo y Vivi vs Roxas, los que ganaran los combates pelearían por el titulo.



Capítulo 4:Axel

-Quien eres tu? No me suenas de nada-me preguntó el chico que se iba a enfrentar a mí- Eres de la pandilla de Hayner y Roxas?-siguió preguntándome.
-Soy nuevo, llegué hoy…Soy primo de Roxas-contesté yo
-Pues prepárate para perder, nuevo-dijo Seifer en tono burlón, alzando el arma.
-¡Luchad ahora!-gritó el arbitro y empezó el combate.
No fue muy duro, pues yo paraba todos sus ataques y respondia siempre con los míos, al final gané yo.
-Ja,ja,ja,ja, he ganado-grité lleno de satisfacción, pues ese Seifer no me había caído bien.
-Me retiro del torneo-Dijo Seifer, indignado.
-¡Bien hecho,tío!-gritó Hayner cuando nos reunimos.
-Genial, sin nombre-dijo Olette con una bonita sonrisa que dejaba entrever sus dientes, blancos como una hoja de papel sin escribir, me quedé embobado hasta que escuché que ya empezaba el próximo combate: Roxas vs Vivi y me puse a mirar.
Roxas empezó bien, balanceándose sobre Vivi, al cual derribó sobre el suelo.
Vivi se levantó con aparente mala uva y atacó, Roxas paró sus golpes y le dio una buena estocada que, una vez más, le derribo sobre el suelo y entonces…
Todo se paralizó, menos Roxas y yo, entonces apareció un hombre de pelo rojizo y puntiagudo en el centro del ring. Miró a Roxas y habló:
-He venido a buscarte, amigo-dijo el hombre
-Quien eres tú? Que pasa aquí?-preguntó roxas al hombre
-No te acuerdas? soy yo, Axel, ¿lo captas?-dijo Axel
-No te conozco-dijo roxas, confuso
-Así que esta es su creación, y por lo visto te han borrado la memoria, ni los umbríos van a poder con esto-dijo Axel
-Que dices?-preguntó Roxas
-Vas a venir conmigo-dijo Axel
-¡No!-grité yo y subí al ring para ayudar a Roxas
-Anda, alguien especial, quien eres, chico?-preguntó el tal Axel
Capítulo 5:Batallas
-No lo sé-dije yo
-Pues no me importa, yo he venido a por Roxas, no te hare daño si huyes-dijo Axel
-Ni de broma, ayudaré a Roxas como sea, no pienso huir-dije de corazón
-Gracias, amigo y ahora ¡déjanos en paz!-gritó Roxas
-Vosotros lo habéis querido, inconscientes-dijo Axel y hizo algo fuera de lo común…
Empezó a salir fuego de sus manos, que acabó formando un par de discos afilados y cortantes de rojo sangre, uno para cada mano.
-¿¡Que demonios!?-gritamos a la vez yo y Roxas.
-Os dije que Roxas iba a venir conmigo, consciente o no-gritó Axel y vino hacia nosotros. Entonces una luz muy fuerte empezó a brotar de la mano derecha de Roxas.
Lo que causó que me acordase de lo último que vi antes de caer en la oscuridad: una espada muy rara en la mano del niño que quedaba allí en aquella isla mientras era rodeado por unas criaturas del color de la misma noche. Y la vi, la misma espada en la mano de Roxas, una voz dijo en mi mente: la llave espada.
-Otra vez esta espada-dijo Roxas antes de parar el ataque de Axel con ella, y empezaron a luchar. Axel lanzó un par de bolas de fuego, Roxas esquivó una pero la otra fue hacia mi y….desapareció. Sentí como si algo se liberara dentro de mí y vi que había creado una especie de esfera-escudo de agua a mi alrededor parando la bola de fuego por completo, entonces tanto Axel como Roxas se fijaron en mi y entonces vino una imagen a mi cabeza y después..
-Qué es eso?-preguntaron a la vez Axel y Roxas, lo que vieron fue parecido a lo de Axel. Levanté la mano derecha en el aire y el escudo se desdibujó y formo lo que parecía una especie de espada azul oscuro con un filo afiladísimo en la parte superior, pero lo mas raro de ella era otra cosa: tenía teclas.
-Pero qué..Esto me suena mucho, te pareces muchísimo a…-decia axel y entonces Roxas le atacó con su llave espada hiriéndole en el estómago y haciéndole retroceder
-Tendré que informar de esto a la Organización, especialmente a cierto miembro-dijo Axel y enseguida desapareció en un agujero de llamas.
-Como lo has hecho?-preguntó Roxas
-No lo s…-dije y todo se volvió negro, lo ultimo que escuche fue a Roxas cayendo al suelo a la vez que yo me desmayaba….
Capítulo 6:Sueños oscuros
-Dónde estoy? que hago aquí?-me pregunté
Escuche una respiración entrecortada a mi lado y recordé: Roxas.
Me levanté y vi a Roxas a mi lado-Te ayudo a levantarte, amigo?-le pregunté
-Gracias-respondió al levantarse-sabes dónde estamos?-preguntó
-Ni idea, colega, exploremos-le dije y miramos a nuestro alrededor:
Estábamos en una especie de plataforma en medio de la oscuridad, no se veía el dibujo que tenía la plataforma, solo el color dominante: verde.
Y entonces sonó una voz y se levantaron 4 cofres, cada uno con un arma encima:
-Que poder es el que anhela vuestro corazón y a cual renunciareis por él?-preguntó la voz mística.
Observé a Roxas y luego a los cofres: una espada, un escudo, un baston y una espada con aros de elementos alrededor.
-Empiezo yo, Roxas-le dije y el contestó-sin objeciones.
Me puse en el centro y miré todos los cofres. Me dirigí hacia uno: la espada elemental.
-Una espada que te puede robar el alma,el poder del mago guerrero, es esto lo que eliges?-preguntó la voz.
-Si, le respondí. –A cual renunciaras por él?-preguntó esta vez la voz.
Me dirigí hacia el escudo.
-Un escudo cobarde que todo lo rechaza renunciaras al poder del guardián?-dijo la voz
-Si.-respondí yo, seguro.
-Muy bien, y tú, elegido de la llave espada?-le preguntó a Roxas.
Roxas eligió la espada y renunció al bastón.
Entonces aparecieron unas escaleras que llevaban a otra plataforma y subimos por ellas, de repente fuimos rodeados por unos monstruitos blancos muy raros.
-Ataquémosles- dijo Roxas sacando su llave espada viendo que se acercaban hostilmente. Yo hice aparecer mi espada y empezó la pelea.


Capítulo 7:Monstruos
Los monstruos se movían incluso flotando por el aire y hacían algunos movimientos que serian imposibles para alguien con columna vertebral, pero les bloqueamos los golpes y se los devolvimos rápido, no tenían mucha resistencia a nuestras armas.
Solo quedaba uno y Roxas estaba lejos así que toqué una tecla de mi espada y una burbuja del tamaño de una cabeza humana salió de ella para golpear y explotar contra el único monstruito que quedaba, lo que lo destruyó en el acto.
-Buena pelea-dijo Roxas , que ya se estaba haciendo bueno con su espada.
Entonces apareció una puerta en medio de la plataforma, era rosa.
-¿Entramos?-pregunté. Roxas me dijo que sí con el pulgar y abrimos la puerta…
Nos encontramos en otra plataforma, esta de color rojo.
En el centro había un hombre con un traje raro, encapuchado, no se le veía la cara y cuando miró hacia nosotros se transformó en…..
-¿Qué diablos es eso?-Gritamos al unísono. Era como una especie de humanoide gigante, sus piernas eran mas pequeñas que sus brazos, muy largos, no tenía ojos en lo que se llamaría normalmente cara, solo había un símbolo muy raro, una especie de corazón al reves y le salían unas cosas azules del cuello, parecían bufandas y flotaban como si hubiese viento a su alrededor.
Al monstruo le brilló la cara un momento y todo se volvió blanco, de repente estábamos los dos colgados de cadenas invisibles, por el aire y en medio de la plataforma. El monstruo se acercó para darle un puñetazo a Roxas, pero él saltó en el momento justo aprovechando que las cadenas dejaron de hacer presión y le dio un golpe con la llave que le mando volando, pero volvió y ahora me cogió a mí y me lanzó al aire para rematarme como si de volleyball se tratara, esquivé el golpe y me acerqué a su cara haciéndole un buen corte en ella, al bicho le dolió, pero seguía en pie.
Desapareció de repente y pensamos que había muerto pero un momento después la plataforma se volvió del revés y nos encontramos cayendo hacia una bola de oscuridad que él creaba. Los dos al mismo tiempo lanzamos las espadas hacia la bola provocando una enorme explosión que tiró a todos al suelo,el monstruo se levantó otra vez y yo le dí a una tecla mientras que Roxas lanzó otra vez la llave espada y el monstruo se dispuso a caer, encima nuestra: todo se hizo oscuro, otra vez
Capítulo 8:Respuestas
-Roxas, me llamo Naminé y tengo que contarte unas cosas..-decía una chica rubia a Roxas cuando yo me desperté- Anda, ¿Quién eres tú?-me preguntó.
-No lo sé-respondí yo, como siempre sin saber mi nombre- Y tú?-pregunté
-Soy Naminé, pero ahora no hay tiempo, tengo que contarte, Roxas…-decía Naminé, pero entonces apareció otro encapuchado y se la llevó por un pasaje oscuro-Roxas, nos volveremos a ver y te explicaré todo-dijo Naminé antes de desaparecer por él.
-¡Naminé!-gritó Roxas y entonces el hombre de antes nos metió por otro pasaje y aparecimos en Villa Crepúsculo. Roxas estaba un poco raro y decidimos buscar a la pandilla.
Los días siguientes fueron muy raros, Olette quería terminar los deberes de vacaciones así que fuimos a hacer una redacción sobre los misterios de la villa y nos encontramos con todo tipo de cosas raras, Roxas y yo solos, por supuesto. Clones de Vivi en los túneles, una pared lanza- pelotas e incluso el doble oscuro de Roxas, a quién venció él mismo. El último misterio trataba sobre una mansión que estaba a las afueras de la villa y que íbamos a explorar todos juntos al día siguiente.
-Roxas, no nos pueden ver ni oír, ¿por qué?-pregunté, ya que Roxas y yo eramos como fantasmas y Roxas tenía una especie de sueños sobre alguien llamado Sora, lo cual me impactó bastante.
-No lo sé, pero vayamos a explorar la mansión, algo me dice que nos dirá las respuestas-dijo Roxas, triste.
-Vale, vamos para allá-dije yo.
Mientras íbamos avanzando por las calles de la ciudad nos encontrábamos con más de esos monstruos blancos, pero esta vez había más clases, unos eran humanoides, otros parecían una cabeza pequeña con dos botas de patas y nada más y los otros eran unos monstruos raros que se metían por debajo del suelo y luego atacaban desde allí. Aprovechamos para mejorar nuestras técnicas de combate y nos hicimos imparables para esos monstruos.
Llegamos a la mansión y vimos que estaba cerrada con un gran candado, entonces la llave espada de Roxas brilló y lo rompió. Entramos y acabamos con todos los monstruos blancos que había para luego explorar.
-Entremos en esa sala, me resulta familiar- dijo Roxas señalando una puerta blanca.
Entramos por la puerta y nos encontramos en el mismo lugar en el que habláramos con la chica rubia llamada Naminé. Y ella apareció otra vez y dijo:
-No tengo mucho tiempo así que te lo explicaré rápido, Roxas-y nos explicó que Roxas y ella eran incorporeos y que nunca debían haber existido, ella era la incorpórea de Kairi y él de Sora.-Quien es Kairi?- pregunté yo y me dijeron que era la chica que le gustaba a Sora. Luego de todo eso nos enseñó los dibujos de las paredes, que contenían distintos acontecimientos de la vida de Sora, Donald y Goofy.
-Quienes son Donald y Goofy?-pregunté yo.
-Son los enviados del rey Mickey a proteger al elegido de la llave espada-dijeron.
Y entonces apareció un hombre vestido de forma extraña, toda de rojo con vendas en la cara que solo dejaban un ojo al descubierto y dijo:
-Naminé, has hablado demasiado, ahora ven conmigo- a lo que Naminé respondió:
-¡No quiero!¡quiero estar con Roxas!
-Pues vas a venir, quieras o no-y se la llevó en otro pasaje de oscuridad mientras aparecia el otro hombre que la cogió antes y nos decía:
-Bajad al laboratorio, id por la biblioteca y llegareis hasta allí- y se fue en otro pasaje.
-¡Mierda, Naminé!-gritó Roxas y se fue de la habitación como alma que lleva el diablo.
Le seguí hasta la puerta que llevaba a la biblioteca y le encontré bajando unas escaleras de metal azul que llevaban a una sección secreta de la mansión.
Juntos ya, fuimos por la única puerta abierta y nos encontramos unos cuantos ordenadores, entonces Roxas empezó a gritar y se desmayó en el suelo.
-¡Roxas!-grité y fui corriendo a ayudarle, pero ya se empezó a levantar él solo.
Empezó a cargarse los ordenadores con su llave espada y hasta que no los destruyó todos no paró. Entonces nos fijamos en que había una luz que salía de un misterioso aparato del techo. Roxas se acercó y la tocó, acto seguido desapareció y yo hice lo mismo.
Aun aturdido abrí los ojos y vi que estaba en un lugar exactamente igual al anterior, Roxas estaba a mi lado y me ayudó a levantarme .Avanzamos por la puerta que había en una esquina y que antes no habíamos visto.
Nos encontramos en una sala amplia y vimos otra puerta por allí.
-Siento que Sora esta por esa puerta,¡vamos!-dijo Roxas.
Acto seguido apareció un círculo de llamas en el aire y de él salió Axel.
-Hola, he venido porque me han dado la sucia orden de eliminarte, Roxas, y en cuanto a ti..-dijo Axel.
-Tú te lo has buscado, ahora ya me acordaba de ti pero debo unirme a Sora-dijo Roxas sacando la llave espada, yo saqué mi espada también pero antes de que empezara la pelea apareció otro tipo de negro y encapuchado.
-Hola, soy Demyx y he venido a ver a ese chico que me dijiste-dijo
-No es un buen momento-dijo Axel, todavía enfadado.
-Venga, solo hablaremos un rato-siguió diciendo y entonces me miró y dijo:
-Vaya, sí que se parece a mi arma, esto es muy extraño, quien eres, chico?-me preguntó.-No recuerdo nada de mi vida-le dije yo sinceramente.
-Pues vaya, oye porqué no nos calmamos un poco y hablamos tranquilamente?-preguntó mirándonos a todos con tranquilidad.
Entonces todos dejamos nuestras armas y empezamos a hablar.
-Me acuerdo de ti, Axel y sé que eres mi mejor amigo pero debo unirme a Sora-decía Roxas.
-Espera, Roxas, tengo un plan para coger a Naminé y reunirnos todos juntos-dijo Axel
-Lo dices en serio, amigo?-preguntó Roxas, a lo que Axel respondió que sí.
-Cuéntamelo ya-dijo Roxas y Axel se le acercó mas y empezaron a hablar.
-Oye, de verdad no te acuerdas de nada?-me preguntó Demyx mientras tanto,con la cara descubierta vi que solo tendría unos años más que yo y respondí:
-Sí, de verdad. Oye porque dijiste eso de que teníamos armas parecidas?-le pregunté.
-Oh, por esto-dijo y levanto una mano al aire, al instante empezó a salir agua a su alrededor y se formó una especie de guitarra en forma de corazón, la cual Demyx cogió y empezó a tocar creando una melodía tan hermosa que haría llorar a cualquiera. Mientras lo hacia el agua se movía con la música.
-¡Que guay!-dije yo, entusiasmado y entonces Axel y Roxas se acercaron:
-El nocturno melodioso-dijo señalando a Demyx y este hizo desaparecer la guitarra para escuchar lo que Axel y Roxas iban a decir.
-Bien, esto es lo que vamos a hacer-dijo Axel serio y continúo:
“Yo y demyx vamos a abrir un pasaje por el cual todos iremos a la guarida de Diz y su ayudante, en la cual está prisionera Naminé, les distraeremos mientras vosotros volveis por el pasaje con ella para despertar a Sora. Despues ya pensaremos en algo”-dijo mirando a Demyx con una sonrisa.
Capitulo 9: Plan
-¡Vamos!-gritamos todos y entonces Axel abrió un pasaje hacia la guarida de Diz y todos entramos por él.
-Que demonios hacen estos aquí?-gritó el tipo de las vendas rojas
-Rápido, debemos ir a por Naminé-le dije a Roxas y fuimos corriendo por la primera puerta que vimos, asombrosamente Naminé se encontraba allí, profundamente dormida.
-¡Despiértala, debemos huir rápido!-le dije a Roxas.
-¡Naminé, despierta!-dijo zarandeándola un poco Roxas.
-¿Qué?¿Roxas?...¡Roxas!-gritó Naminé agarrándose a su cuello.
-Vamos, Naminé, debemos salir de aquí-dijo Roxas con ternura mientras se miraban a los ojos, sonrojados los dos.
-Va…vamos… Roxas- dijo Naminé y se levantó de la silla en la que estaba dormida, agarrando de la mano a Roxas.
Volvimos por la puerta por la que entramos y encontramos la sala echa pedazos, también vimos al tipo de negro ayudante de Diz luchando contra Axel y Demyx a la vez, por lo visto el tal Diz había huido. El ayudante de Diz poseía una llave espada y a Roxas y a mí nos vino a la mente un nombre cuando vimos su cara al descubierto, por un descuido de su portador la capucha se cayó hacía atrás, y le vimos la cara, parecía viejo, pero al instante se convirtió en la de un chico joven de más o menos nuestra misma edad, el nombre era: Riku.
-Rápido, Roxas, tu ve con Naminé hacia el pasaje, yo tengo una nueva parte del plan en mente.-dije mientras sacaba mi espada y corría hacia Axel y Demyx para hablar con el tal Riku ,mientras, Roxas y Naminé desparecían por el pasaje hacia donde estaría Sora durmiendo con Donald y Goofy.
-¡Oye, tú!-dije señalando al ayudante de Diz-Riku, ¡ven con nosotros! Vamos a despertar a Sora, y tú eras su mejor amigo, ¡vamos!-le dije y entonces…
La batalla paró en seco, pues Riku se había arrodillado en el suelo, entonces Axel le dejó inconsciente de una bola de fuego.


Capítulo 10:Huida
-Axel, Demyx, ¡¡¡Roxas y Naminé ya se fueron por el pasaje!!!, ¡coged a Riku y larguémonos de aquí pitando-grité guardando mi espada.
Entonces escuchamos una voz como robótica:
-El escudo de la mansión ha sido desactivado. Autodestrucción en 25.00 seg-dijo
Todo el lugar se empezó a llenar de monstruos blancos y entonces grité:
“¡Salid de aquí, yo les distraeré y luego os sigo! ¡Rápido, hacedme caso!”
Demyx y Axel salieron directos hacia el pasaje llevándose a los monstruos que podían por delante, Axel con fuego y Demyx con agua y clones suyos, también de agua.
¡Lo conseguisteis!-dije-y luego pensé-¡Mierda, si no salgo de aquí ya, moriré!.
Saqué mi espada y fui corriendo repartiendo golpes a esos bichos blancos, entonces escuché un ruido como de explosión a mi espalda, el pasaje estaba solo a unos cuantos pasos-pensé-y salté hacia delante con todas mis fuerzas.. y todo se volvió oscuro otra vez.
Capítulo 11:Reunión
-Chicos, no sale-dijo Naminé preocupada.
-¡No puedes morir ahora, amigo!-gritó Roxas al pasaje.
Justo en ese instante se oyó como una gran explosión al otro lado y el pasaje empezó a soltar llamas y cuando lo iban a cerrar…salió volando de él una figura protegida por un escudo de agua a su alrededor y que cogió Demyx en el aire.
-¡Hurra, está vivo!-gritó Demyx y empezó la alegría.
Lo habíamos conseguido.

-Gracias, gracias queridos fans-dije yo, ya despierto con chulería.
-Venga, que no es para tanto, chico, que no se te suba a la cabeza-dijo Roxas imitando a algún tipo de maestro.
-Hey, vamos a despertar a Sora, gente-grité yo.
Entonces fuimos por la única puerta que quedaba sin explorar, Axel y Demyx llevaban a Riku por los hombros mientras Roxas caminaba de la mano de Naminé, yo iba solo pensando en como eran Sora y Donald y Goofy, aunque tenía cierta idea.
Llegamos a una habitación blanca con una cosa grande en el medio.
-Naminé, ¡recupera sus recuerdos y despiértale!- le dijo Roxas a Naminé.
-¡Hecho!-dijo Naminé, feliz.
Entonces vimos como Naminé se concentraba y a Roxas cayendo al suelo recordando los recuerdos de Sora.
La capsula, eso es lo que era, se empezó a abrir y vimos a un chico con el pelo de punta y de color marron con ropa que le quedaba pequeña flotando en ella.
Roxas se levantó otra vez y gritó:
¡Despierta, vago!
El efecto fue inmediato, el chico que se hallaba suspendido en la cápsula abrió los ojos y cayó al suelo, despierto por fin.
-Cuanto he dormido? Quienes sois vosotros? Porqué mi ropa me queda pequeña?-preguntó de un tirón Sora.
-Has dormido dos años, nosotros te hemos despertado y somos Roxas, Naminé, Axel, Demyx, alguien sin nombre y Riku.-cuando Roxas dijo esto Sora se desesperezó rápidamente y miró a los lados-Dónde esta riku?-preguntó.
-Aquí- dijo una voz adulta entre Axel y Demyx y apareció un hombre de mediana edad y pelo plateado hasta los hombros.
-¡Ansem! ¡Has vuelto! Como puede ser?-dijo Sora, atónito mientras sacaba su llave espada.
-Sora, cierra los ojos un momento en la dirección de.. ejem… Ansem-dijo Roxas
Sora cerró los ojos y al momento se cayo al suelo.
-Riku, de verdad eres tu, pero que te ha pasado?-preguntó.
-Es muy largo de explicar, déjalo en que gracias a esto te desperté-dijo Riku.
-Gracias a todos por haberme ayudado a despertar-dijo Sora, llorando de felicidad.
-Y ahora a por Donald y goofy-dijo Naminé.
Justo terminó la frase y aparecieron por la puerta 2 figuras muy extrañas que se abalanzaron sobre Sora gritando de alegría.
-¡Sora!-gritaban Donald y Goofy
Donald era un pato mago y Goofy era algo parecido a un perro humano, en aspecto, y caballero del rey.
-¡Hola a todos, gracias por despertarnos, somos Donald y Goofy!-gritaron después de reparar en toda la gente que había en la habitación.
-De nada- dijo Axel.
-Bueno, nos vamos de aquí?-no era una pregunta, era una afirmación lo que decía Sora.
Salimos de la mansión sin incidentes y empezando a conocernos mejor.
Le explicamos a Sora lo de los incorporeos y todo lo que les había pasado a él, Donald y Goofy.
Cuando íbamos a mirar en la estación del tren, apareció una figura encapuchada, con una altura muy inferior.
-¡Rey Mickey!-gritaron asombrados Sora, Donald, Goofy, Naminé, Roxas y Riku.
El rey Mickey les dijo que una nave gummi nos esperaba en la estación, cogiendo un tren mágico que nos llevaría hasta ella. Naminé y Roxas se presentaron y le pusieron al corriente de todo lo que ocurria.
-Me tengo que ir, de modo que adiós, dadle las gracias a esos dos de la organización.-dijo antes de irse.
-Que rey más raro, el vuestro-comentó Axel, gracioso.
-Y que lo digas- coreó Demyx.
Fuimos hacia la estación y justo cuando entramos vino un tren muy raro por las vías:
Era azul y parecía decididamente mágico. Nos montamos en él.
Acabamos en una especie de isla flotante donde había un castillo.
En la puerta había un antiguo enemigo del Rey: Pete.
Subimos a la torre eliminando sincorazón a diestro y siniestro.
Llegamos arriba del todo y nos encontramos al maestro de Mickey:
Yen Sid.
Nos informó un poco de nuestros enemigos y se sorprendió por que 2 de los mas peligrosos eran aliados.
Sora recibió ropa nueva, al igual que Roxas y ambos obtuvieron el poder de la fusión.



Capítulo 12:¡A viajar!
-¡Vamos a la nave!- gritó Sora con alegría.
-Tenemos que hablar-dijo Axel en voz alta para que le escucháramos
“Los incorpóreos, como yo, Demyx y Naminé podemos viajar entre los planetas por medio de pasajes de oscuridad, asi que no necesitamos nave gumi.
Yo y Demyx nos llevaremos a Naminé, Roxas y nuestro amigo sin memoria por todos los planetas que podamos para entrenarlos y de paso cerrar cerraduras de mundos”
-Vale, pero de vez en cuando venid a visitarnos –dijo Sora con esperanza.
-Si, pero pocas veces ya que la Organización vendrá a por nosotros en poco tiempo, ya que estamos iremos nosotros a por ellos- siguió diciendo Axel con un par de planes en mente- Venga, nos vamos-terminó.
Roxas, Naminé y yo nos despedimos de Sora, Donald y Goofy.
-Oíd, debo ayudar a Diz, si no lo mas posible es que muera-dijo Riku y se despidió también de ellos.
A partir de ahí todos cogimos caminos distintos.
Sora, Donald y Goofy empezaron por Bastión Hueco mientras que nosotros íbamos a marcharnos ahora mismo.
-Gente, vamos a ir a un mundo muy primitivo y peligroso, estáis seguros de querer venir?- nos preguntó Demyx con su voz musical.
-¡Pues claro, cuenta con nosotros!-dijimos los tres.
-¡Vamos alla, entonces!- dijo Axel y abrió un pasaje oscuro hacia un nuevo mundo.
-Ah, si, se me olvidaba deciros que allí no solo habrá sincorazón e incorpóreos sino también monstruos singulares, nos pondrá un poco más difíciles las cosas pero no será nada, visto nuestro poder-dijo Axel antes de desaparecer en el pasaje.
Monstruos singulares, me pregunto si serán muy fuertes?- pensé yo.
Al introducirme por el pasaje me vi en un corredor oscuro, o mejor dicho, de oscuridad, en él había puertas y puertas, decidí seguir a Axel y Demyx, ya que ellos conocían el camino correcto al mundo al que íbamos….
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Mensaje  Umbrio el Jue Sep 10, 2009 12:41 am

Capítulo 13: Minegarde y Kokoto

Aparecimos en un bosque soleado, en una especie de claro pequeño en el que había restos de animales muertos no hace mucho. Había un cruce más adelante, decidimos tomar el camino de la derecha, andando rodeados de árboles y roca maciza que formaba las paredes de aquel lugar.
Acabamos en un lugar más amplio, parecido a una pradera, pero desde el que se apreciaba una bella y extensa vista de unas cataratas y muchos bosques.
También vimos allí un par de monstruos hervíboros inofensivos, a los cuales Naminé tocó, sin saber que saldrían corriendo espantados. Íbamos a seguir explorando pero entonces vino un chico joven, de piel oscura, ojos azules y pelo del mismo color y una especie de armadura puesta, aunque no cubría casi nada, por lo que Naminé se puso colorada al ver tan tonificado cuerpo.
-Hey, quienes sois? Vais a por el Rathalos? Podríamos ir juntos, total, diré que os encontré por ahí-dijo precipitadamente el chico de pelo azul a lo que nos presentamos.
-Oh, perdonad mis modales, me llamo Tornado, si, mi nombre es raro, a quien se le ocurriría llamar Tornado a su hijo? Pues a mi padre, claro-dijo el cazador.
No pudimos aguantar la risa y cuando dejamos de reír empezamos a conocernos mejor, lo cual fue un lío ya que no sabíamos nada de su mundo, de pronto empezó a hablar de sus armas preferidas y la armadura que se quería hacer.
-Veréis, cada armadura tiene unos puntos, que pueden activar una habilidad de armadura, la de Khezu, que es la que quiero, activa velocidad de recuperación +1 y con un par de adornos será de +2, de gran utilidad contra los enemigos lentos que permiten que te recuperes sin usar pociones ni nada.-nos explicó Tornado- También activa área ampl+1 pero esa no es que me importe mucho-continuó.
-Nosotros no tenemos armaduras, sino ropas, pero creo que podremos resistir bien los ataques de tus monstruos- dijo Roxas, confiado.
-No subestiméis nunca las capacidades ofensivas de un monstruo, ya que eso puede mataros, aunque vuestros ropajes, y sin duda los siniestros que lleváis vosotros dos son realmente bonitos, aunque no los veo aguantando una llamarada ni algo parecido-dijo Tornado.
Luego nos explicó el tema de las armas con atributo, que podía ser de cambio de estado o elemental.
-Yo tengo una espada paralizadora, la Premio letal, tiene 210 de ataque normal, 260 de parálisis y un gran afilado en verde, vosotros qué tenéis?-preguntó Tornado
- Pues…- dije yo he hice aparecer mi espada musical de agua.
-Ajá, diría que tiene elemento agua pero no puedo decirte nada más sin ir al taller para que mire si vale para algo… por cierto, como la has hecho aparecer así?-preguntó.
- Pues no lo sé, sencillamente lo hace cuando quiero-contesté yo.
-Y vosotros, qué armas poseéis?-volvió a preguntar Tornado.
Acto seguido Roxas hizo aparecer su llave espada, convertida en el llavero prometida, por culpa de Naminé, que hacía que estuviera feliz.
-Pero que arma más rara tienes ahí. Parece una llave, pero cómo corta?-preguntó
-Sencillamente golpeo algo que quiera cortar y lo corta-dijo Roxas
-Vaya, parece que está muy bien esa espada, venga, otra más-dijo Tornado
Demyx conjuró su guitarra y se la enseñó, tocando una melodía preciosa.
-Muy bonita la melodía, y tu cuerno de caza a cuerda también- dijo Tornado
-No es un…-empezó a decir Demyx, pero Axel sacaba sus dos discos sangrientos de fuego.
-Guau, estas espadas dobles con forma de discos son preciosas, con atributo de fuego, por lo que veo, la verdad, ya paso de preguntarme cómo las hacéis aparecer de la nada y con efectos elementales –dijo Tornado
Entonces fuimos rodeados por los sincorazón, los cuales ahora eran como dinosaurios carnívoros que venían a por corazones.
- Malditos roba-corazones-dijo Tornado y sacó su premio letal.
-Pan comido- dijo Axel con una sonrisa.
- Y que lo digas- dije yo, coreándole.
-Naminé¡ huye de aquí!- gritó Roxas
Los sincorazón en esta forma eran mucho más rapidos que de costumbre, pero sus únicos ataques consistían en saltarte encima y morderte, cosa que no les era muy eficaz contra nosotros, pero sí algo mejores contra el estilo de Tornado que a veces incluso les bloqueaba el ataque para luego devolverles un combo entero cargándoselos al instante. Los pocos sincorazón que no desaparecían caían al suelo por alguna razón y se quedaban allí, muertos.
Al terminar el combate Tornado fue cortando cosas aquí y allí de los sincorazón del suelo.
-Es un material preciado, además, puede que en el taller hagan una armadura de ellos, tal vez sea buena-dijo contento.
-Será mejor que volvamos, a vuestra amiga no le vendrían mal una armadura y un arma-continuó Tornado cuando ya estuvimos todos reunidos.
Fuimos por el bosque hablando de todas las cosas, de nuestras armas, de las de este lugar tan raro, de las armaduras y sus habilidades, de Roxas y Naminé, que cada vez estaban más juntos…Hasta que llegamos al pueblo Kokoto, de donde venía Tornado.
Fuimos directos al taller para ver qué se podía hacer, esto nos dijeron:
-Mira, podemos hacer una armadura completa, pero necesitarás mas dientes de esos monstruos oscuros, aparte de más piel y escamas, la verdad si matas a su líder, mejor, en cuanto a la tasa de vuestras armas, dejadlas aquí y ya veremos-dijo el tipo del taller.
Demyx, Axel y yo dejamos nuestras misteriosas armas en el taller, Roxas no, porque cada vez que se la daba al tipo, esta volvía a su mano como si nada.
-En un par de horas estarán tasadas. Id a alguna misión o algo-dijo el tipo del taller.
Tornado nos invitó a comer en su casa, aceptamos y fuimos para allá. Nos encontramos una casa hecha de piedra y madera, una cama y un baúl donde Tornado guardaba equipo y objetos y una puerta a la cocina Felyne. Allí íbamos a comer, ya que Tornado nos explicó que una raza de gatos dispuestos a trabajar con el hombre decidieron hacerse cocineros o cazadores de apoyo, lo que siempre viene bien para los cazadores. Despues de todo nos dirigimos al taller y fuimos a hablar con el tipo, que estaba alucinado, nos dijo:
-Teneis unas armas excepcionales, un atributo enorme, un ataque imposible y un afilado eterno, no sé de donde las sacasteis pero son dignas de dioses-dijo emocionado.
Tornado perdió la compostura y nos felicitó por nuestras armas.
De repente vino el jefe del pueblo-¡Rápido, debéis detener al Rathalos!-gritó.
Capitulo 14:Preparativos
-Vamos, ya he cazado un par de rathalos antes, son pan comido-dijo Tornado
-Este no es normal, es de color negro como la noche, ya he enviado a 5 cazadores y todos han muerto contra él, así que os ruego que ayudéis a Tornado a acabar con el Rathalos oscuro, forasteros-nos dijo despúes el jefe del pueblo.
-Pues claro que ayudaremos, esté usted tranquilo- dijo Roxas, contento.
Dicho todo esto, el equipo se dividió ya que Roxas, yo, Naminé y Tornado íbamos a ir a por el Rathalos, no sin antes preparar nuestro equipo para ello.
Naminé necesitaba una armadura y un arma y Tornado necesitaba materiales de sincorazón velocidrome, vamos, el jefe de la manada de sincorazón dinosaurios.
Mientras tanto Axel y Demyx investigarían por Minegarde en busca de alguien de la organización y de no se qué materiales.
Roxas y yo fuimos de misión para cazar a una rathian, hembra del Rathalos, para hacerle una armadura a Naminé que la protegiera algo y para ver lo duros que eran aquí los monstruos. Naminé se quedo por el pueblo recabando información sobre el lugar.

Avanzamos por el bosque y las colinas y al fin encontramos a la Rathian cerca de su nido. Era de color verde, parecida a un dragón y desde luego muy feroz. Poseía también grandes alas y un par de garras mortales. Empezamos a luchar contra ella, no sin antes tirarle una bola de pintura para dejarla marcada y poderla rastrear con más facilidad si fuera necesario. La Rathian nos puso en su punto de mira y acto seguido se lanzó hacia nosotros con furia. No fue difícil esquivarla ya que éramos muy rápidos
para ella. Se levantó del suelo y nos disparó 3 bolas de fuego, Roxas las esquivó y yo las destruí con agua. Volvió a lanzarse a nosotros, Roxas le saltó encima y atacó su cabeza con la llave espada, hiriéndola, mucha sangre cayó de su cara pero no parecía demasiado afectada por ello. Tiró a Roxas al suelo y luego le lanzó una bola de fuego que él paro con su llave, devolviéndosela en el acto y dándole en plena cara, lo que la enfureció bastante, mientras tanto yo ataqué a su cola y la corte de cuajo con un gran golpe de mi espada. Esta vez la Rathian sufrió bastante, mientras Roxas cortaba algo de la cola desprendida yo la ataqué de frente, rompiéndole partes de la cara, luego Roxas le salto encima y le cortó una de las garras que poseía en una de las alas, yo hice lo mismo pero con la otra ala. La Rathian se puso realmente furiosa, tirándonos al suelo, nos enfocó otra vez y volvió a lanzar bolas de fuego, fui rápido y puse el escudo de agua a tiempo, pero Roxas, que aún se estaba levantando recibió la bola de fuego de pleno, lo que le lanzó ardiendo a unos 5 metros por el aire. La Rathian aprovechó ese momento de distracción mio para cargar contra mí, lo que no esperaba era que yo le saltara encima del cuello y le clavara la espada atravesándole la cabeza, lo que la hizo caer al suelo, moribunda. Roxas se levantó del suelo, se aplicó una poción para recuperarse y luego le lanzó la llave espada a la cara, matándola en el acto. Luego cortamos algunas partes de su cuerpo y nos marchamos de allí, cumpliendo la misión asignada por el gremio. La recompensa fue mayor porque le cortamos las garras y le rompimos partes de la cabeza. Volvimos al taller y preguntamos si con los materiales obtenidos podíamos hacerle una armadura a Naminé. Por lo visto nos faltaban algunos materiales y algo de presupuesto, por lo que tuvimos que ir a por otra Rathian.
-¡Ah, la vida del cazador!- exclamó Roxas al volver de cazar a la otra Rathian.
Cuando fuimos al taller nos encontramos a Tornado dejando un montón de materiales oscuros en el taller a la espera de que le hiciesen su armadura de sincorazón velocidrome. Justo íbamos a hablar con él cuando le dijeron que en un rato la armadura estaría hecha a medida.
-¡Perfecto, Tornado! Así podremos acabar con el Rathalos oscuro- dijo Roxas lleno de optimismo.
- ¡Por supuesto, Roxas!- contestó Tornado, eufórico.
Hablamos con el tipo del taller y nos dijo lo mismo que a Tornado, así que nos fuimos a su casa. Allí nos encontramos a Naminé, Axel y Demyx charlando sobre la información recolectada.
-Naminé, en un rato tendrás tu armadura de Rathian a medida- dijo Roxas, contento.
- ¡Gracias, Roxys!- dijo Naminé llena de alegría.
-¿Roxys?- dijimos en broma todos y nos pusimos a reír, Roxas y Naminé colorados como tomates.
Un buen rato después fuimos al taller y recogimos las armaduras que tanto nos costó hacer. Tornado se puso la suya y se contempló en una especie de espejo que tenía en la habitación, al lado de su cama.
-¡Que guay! Es realmente oscura y que habilidades que me da- dijo Tornado, excitado
Acto seguido Naminé se puso la suya, mirándose también en el espejo. A Roxas se le caía la baba.
-Estás preciosa con una armadura de cazadora, pero ahora te falta un arma-dijo Roxas aun babeando.
-Es cierto, creo que me van las espadas con escudo, la verdad-dijo Naminé preocupada- aunque esta armadura está de muerte.
-Ahí te doy la razón- dijo Roxas con cara de zorro.
- Ya, ya- dijo Axel conteniendo la risa. Roxas levantó un puño en su dirección y Axel no pudo evitar soltar una carcajada, mientras Naminé se sonrojaba y yo y Demyx reíamos.
- Oye, es que incluso te pareces a mí, has recordado algo ya?- me preguntó Demyx.
- La verdad es que no- dije pensando en mi aspecto. ¡No me acordaba de él!
-Espera un momento- le dije yendo en dirección al espejo y mirándome en él.
El reflejo que me devolvía la mirada era completamente diferente a como yo pensaba. Tenía el pelo negro azabache, en punta, sus ojos eran también negros, como la mismísima oscuridad y pensé:¿en qué me he convertido?
-Pero tu aspecto no es lo más raro, pues a veces en una lucha tu pelo cambia de color, me parece que tenía que ver con tu estado de ánimo o algo, también cambia su estilo, es muy raro, tío, muy raro- me dijo Demyx con su voz musical.
La voz, pensando en ello, la voz no había cambiado, ¿o si? Si así era no me di cuenta.
-Hablemos de tu arma, chico- me dijo Demyx interrumpiendo el hilo mental en el que me encontraba en aquellos instantes.
-¿Qué quieres saber? Que quede claro que no sé mucho sobre ellal, eh?- dije yo.
- Pues la verdad, solo quería ver como la tocas- dijo Demyx.
Esto me pilló desprevenido, pues no esperaba que me hiciera tocarla.
-Venga, tócala, nunca te hemos escuchado, la verdad-dijo Roxas y al instante fue coreado por los otros. Saqué la espada-teclado y me dispuse a tocar.
El sonido que empecé a tocar salió de mi alma, formas de agua danzaban a mi alrededor llevando el ritmo de mi melodía, triste, pero bonita e increíblemente sensitiva. La melodía duró un buen rato, púes cada vez me costaba más dejar de tocar, hasta que mi alma dejó de desprender esa triste sonata. Me fijé mientras tocaba un rato en mis espectadores, todos estaban como en otro sitio, también me fijé en que mi melodía parecía ser acompañada de alguna extraña manera por los ecos de mi corazón, entonces, en la ultima nota sonó un nombre en mi mente.
-Ha sido precioso- dijo Naminé, llorando.
-Es verdad, preciosa melodía, tío- dijo Demyx, con una sonrisa.
-Nos ha encantado- dijo Axel, con tristeza en sus palabras
-Me llamo Réquiem- dije yo, con una tristeza que salía de mi corazón e inundaba la habitación como si fuera agua en el mar. De súbito todo se volvió oscuro, otra vez.

Me desperté horas más tarde, por la noche, estaba en la cama de Tornado y oía a alguien respirar no muy lejos de mí. Era Naminé, que abrazada a Roxas, descansaba en una silla al lado de la cama. No quise hacer mucho ruido para no despertarles, se les veía tan felices allí juntos, tenía un mal presentimiento acerca de lo del Rathalos, por lo que me fuí de allí sin hacer ruido. Debo acabar yo con el Rathalos, mi corazón me lo dice. Dicho y hecho fui a mirar la hoja de información del Rathalos oscuro, la cual decía que se ocultaba en los bosques y colinas, cerca del nido de los gatos, en un claro del bosque. Hacia allí me dirigí presuroso, no sin antes llevarme un par de pociones y alguna bomba de luz, por si acaso.
Ahora me acordaba de mi ropa, llevaba una ropa negra como la noche, pero no me acordaba de habérmela puesto. Esto era muy raro. Tenía capucha, por lo que me la puse para evitar ser descubierto por alguien.
Fui avanzando por el bosque hasta llegar a la zona en la que aparecimos y seguí un poco más adelante, el claro no estaba muy lejos ya.
De repente, escuché un rugido ensordecedor, de furia y me di más prisa en llegar, me temía lo peor.
Al fin llegué al claro y me encontré con un cuerpo tirado en una esquina, sangraba copiosamente y parecía inconsciente, llevaba una armadura negra como la oscuridad.
Capítulo 15:El Rathalos oscuro

Como me temía, el que estaba allí tirado era Tornado, que querría vencer al Rathalos para demostrar su valía frente a la aldea, lo que no esperaba es que fuera tan fuerte.
También me temía otra cosa y la di por cierta cuando observé al monstruoso dragón oscuro como la noche que me miraba desde lejos, tenía los ojos amarillos, si es que podían llamarse así, pues eran como dos esferas de luz amarilla. El monstruo rugió.
Empezó la lucha. Comprendí que sería hasta la muerte, pues mi amigo moriría si no le sacaba de allí rápidamente. Me encaré al sincorazón, que me miró un momento y empezó a correr hacia mí, confiando en hacerme un placaje. Debí de parecerle débil, pues no se esperó que le esquivara saltando hacia el aire y desde encima le diera un corte en la garra del ala derecha. El monstruo volvió a rugir, pero eso no me afectaba, ya que la melodía de antes me daba fuerza, volví a tocar un par de notas que una a una me dieron más fuerza y velocidad. El montruoso dragón levantó el vuelo hacia el cielo y, gracias al reflejo de la luna llena, vi que caía en picado hacia mi dirección.
Empecé a tocar, mientras a mi alrededor todo se sucedía lentamente, un gran escudo de agua se fue erigiendo en torno a mí, parecía extrañamente sólido.
El dragón se topó con el escudo y este le devolvió el golpe, haciendo que se cayera al suelo. Aproveché esa situación para montarme encima suya y clavarle mi espada en el cráneo. A cada corte que yo hacía más terribles eran los gritos del monstruo y más sangre, oscura como boca de lobo, salía de él, a la par que oscuridad.
El monstruó se balanceó y consiguió quitárseme de encima por fin, con lo que pudo levantarse otra vez, me alejé un poco de él para ver lo que hacía desde lejos.
Debió darse cuenta porque me lanzó un par de bolas de oscuridad, revestidas de fuego, por la boca. Me dio el tiempo justo para saltar y agarrarme a la rama de un árbol, darme impulso y tirarme hacia él, cortándole de cuajo la garra del ala derecha.
El monstruo aulló de dolor y se giró dándome un furioso golpe con la cola, lo que me lanzó lejos, contra un árbol, precisamente. Logré levantarme y vi que volvía a cargar contra mí, esta vez debía contrarrestar su ataque o me empalaría contra el árbol,
entonces pensé mi ataque y lo ejecuté, salté horizontalmente poniendo los pies contra el árbol y me dí impulso con una fuente de agua que hice salir de él, lo que me envió en línea recta contra el monstruoso dragón, puse la espada en posición y atravesé la cabeza del dragon con ella, cortándole por la parte inferior de la barriga, al instante el dragón aulló de dolor, mientras yo era salvajemente salpicado con sangre oscura y caía al suelo más adelante. Vi como el dragón caía y se deshacía en una masa de oscuridad pura, mientras un corazón enorme volaba hacia la luna llena.
Quedaron una buena cantidad de materiales del dragón por el suelo, escamas, conchas, garras, incluso parte de la cola, así que pensé que esos materiales le serian útiles a Tornado para hacerse una armadura mejor. Los cogí y me dirigí hacia Tornado
para llevarle hacía el pueblo. Reparé de repente en que en el lago había una claridad, me asomé a ver y vi que había una enorme cerradura en el fondo, mi espada brilló y de ella salió un haz de luz que fue hacia la cerradura, luego se oyó un click.

Me desperté, era de día, mis nuevos amigos no estaban en la casa, no recordaba qué había pasado la noche anterior con claridad, solo al enorme dragón oscuro que se abalanzó sobre mí. Entonces vi la carta que había junto al espejo. La cogí y la leí:
Querido Tornado:
Sentimos no habernos despedido, pero teníamos que marcharnos debido a una misión en otro lugar lejos de aquí, bien hecho lo del Rathalos oscuro, venías tan cansado que te dejamos los materiales en el baúl nosotros mismos, ¡volveremos a vernos!
Con cariño de Naminé, Roxas, Axel, Demyx y Réquiem.


-Estáis seguros de que hacerle creer que acabó él solo con el sincorazón es la elección correcta?-preguntó Naminé.
-Pues claro. Mi idea de la carta tampoco estuvo mal, no?-dijo Roxas.
-La verdad es que salió todo muy creíble- dijo Axel.
-Y que lo digas, colega- dijo Demyx.
-Pues sí- dije yo.
-A propósito, aun no me creo que te lo cargaras tú solito-dijo Roxas.
-Pues sí que lo hice- dije yo, orgulloso.
-Pues vaya fuerza, no?- dijo Roxas y todos empezamos a reír.
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Re: Aquí teneis mi fic

Mensaje  Umbrio el Jue Sep 10, 2009 12:44 am

Ahora pongo unos capis del mundo de crepúsculo, aviso de que es un SPOILER como una catedral ya que ocurre despúes de su final
Capítulo 16: Forks
Volvíamos a caminar por esos pasadizos de oscuridad, llenos de puertas que daban a otros mundos, cuando una de las puertas se abrió y de ella salió un encapuchado, como Demyx y Axel. El encapuchado empezó a correr nada más vernos y enseguida se perdió de vista, con lo que no pudimos cogerle. Pero sí podíamos entrar por la puerta de la que vino. Axel dijo que si la organización buscaba en un mundo concreto era por algo, así que entramos todos por esa misteriosa puerta hacia otro mundo…
Nos encontrábamos en una especie bosque, a través de las gruesas ramas de los árboles casi no veíamos el cielo, que estaba encapotado. Decidimos explorar el bosque con tranquilidad así que nos dividimos; Axel y Demyx, que como siempre investigarían por los alrededores y yo, Naminé y Roxas. Avanzamos por una senda mal dibujada que iba por un lado del bosque, anduvimos durante quince minutos o así y nos encontramos con una esplendida casa, la cual estaba habitada, nos acercamos a ella con cuidado, pues no teníamos un buen presentimiento.
Justo cuando íbamos a entrar una especie de lobo gigante se puso delante nuestro y gruñó. Un momento después salía de la casa un joven pálido, de pelo color bronce y con una voz aterciopelada nos dijo:
-Hola, perdonad a mi lobo, pero no está acostumbrado a la gente-miró con una sonrisa al lobo y este le gruñó como si protestara.
- Y bien, que os trae por aquí?- nos preguntó
- Pues….-empecé a decir y de repente aparecieron un montón de sincorazón sombras por todo el campo adyacente a la casa.
-¡Meteos dentro, rápido!- gritó el joven pálido y luego llamó a alguien.
Como por arte de magia apareció una familia al completo de la nada, había 5 mujeres y 4 hombres. Se dirigieron hacia los sincorazón.
-¡No lo hagáis! No podeis defenderos de ellos- grité yo.
- Que no?- dijo el joven de pelo bronce con una sonrisa divertida y se fue hacia los sincorazón.
Miré a Roxas y Naminé y sacamos las armas, aquí habría que mencionar que Naminé se quedó con la premio letal de Tornado, ya que a él no le haría falta, tenía muchas más armas allí.
Capitulo 17: Los Cullen
Avanzamos hacia un grupo de sincorazón que estaba cerca de nosotros y entonces desaparecieron todos ellos de golpe en nubes oscuras y dejando corazones libres.
-Pero qué?- dijo Roxas antes de darse cuenta de lo que pasaba, la familia se estaba cargando a todos los sincorazón que había por el campo.
Cuando acabaron con todos los sincorazón se nos acercaron y se pusieron en guardia al ver las armas que portábamos. Las guardamos.
-Quienes sois?- preguntó el que parecía ser el más viejo de la familia.
-Somos Réquiem, Roxas y Naminé- dije yo- y vosotros sois…?-les pregunté
-Los Cullen, encantado.- dijo el líder.- Me llamo Carlisle, estos son Emmet, Jasper, Edward, Alice, Rosalie, Esme, Bella y Renesme.
-Encantados- dijeron Los cullen con unas voces que parecían de un coro profesional.
-Lo mismo decimos-dije yo. Eran todos muy pálidos, menos la chica más joven, Renesmee, que debería tener unos quince años o así.
De repente apareció el lobo de antes y nos volvió a gruñir.
-Oh, deja de gruñir ya, Jacob- dijo Renesme con una voz aterciopelada.
Jacob, el lobo, dejó de gruñir al instante para acercarse a la chica y lamerle la mano.
-Papá, puedes?- preguntó la chica al joven de pelo bronce, que era Edward.
-Pues lo intento, hija, pero solo capto parte- dijo Edward.
-Vaya, que curioso- dijo una de las chicas, que parecía ser Bella.
- Y que lo digas- dijo uno de los chicos, muy fuerte él, al parecer era Emmet.
-Lo mío tampoco funciona- dijo Jasper, el único que no había hablado.
-Pues, ¡allá voy!- dijo Bella y cerró los ojos un momento.
No nos estábamos enterando de nada y teníamos la sensación de que esta conversación tenía un significado oculto. Esperamos.
-No puedo- dijo al fin Bella tras un rato de silencio.
- Esto es muy raro, pero que muy raro- dijo Edward.
- Dejadme a mí, familia- dijo Renesme y se acercó a mí. Me tocó la frente con una mano y de repente en mi mente empezaron a verse imágenes de sitios, personas y cosas que pasaron, completamente desconocidas para mí.
La chica se acercó ahora a Roxas e hizo lo mismo, luego a Naminé.
-Que pasa aquí?- pregunté.-Cómo puede hacer eso?-continué.
-Porque tenemos dones poco comunes- dijo Bella.
-Nosotros también- dije yo y saqué mi espada. Empecé a tocar mi triste canción y la familia Cullen miraba absorta las figuras de agua y mi espada-teclado alternativamente.
- Ya veo que tú también tienes un don, nunca habíamos visto nada igual- dijo Carlisle.
Roxas sacó su llave-espada y conjuró llamas a su alrededor.
Naminé abrió un pequeño pasaje oscuro, se metió en él y apareció en el tejado de la casa, luego volvió por otro pasaje.
-¡Increíble!- dijo Bella. La familia Cullen estaba impresionada.
-Ahora nos explicais la conversación en clave de antes?-les dije.
-Veras, como teniais dones pensamos que erais vampiros- respondió Edward.
-¿Los vampiros que chupan sangre y todo eso? no me lo creo-dijo Roxas.
-Eso significa que no lo sois-dijo Edward pensativo.
Entonces nos invitaron a entrar a su casa.
Capítulo 18:Vampiros
Entramos en la casa acompañados de la familia de vampiros y contemplamos un bonito salón blanco, luminoso y despejado y nos sentamos en un sofá que al principio no vimos. Entonces la familia empezó a hablarnos:
Carlisle: Tenéis unos dones realmente especiales. Nunca había visto a nadie con dones como eses. Exceptuando a un encapuchado que iba de negro.
Esme: Nos preguntamos si no sois, ejem, como decirlo, incorpóreos.
A esta especie de pregunta Roxas y Naminé se miraron el uno al otro.
-Pues…la verdad es que Roxas y Naminé sí son incórporeos-dije yo.
Edward: Ya que no puedo leer vuestras mentes quisiera que me aclararais si venís con malas intenciones o no..-dijo Edward con furia contenida.
-¡Pues claro que no!-dije yo. Edward me miró y miró a Roxas y Naminé.
-Además, a quien visteis al otro día fue a un miembro de la organización-dije.
Bella: Organización? No era eso lo que decía en tu visión, Alice?
Alice: Es cierto, la organización xiii.
Carlisle: Los miembros clave de esta organización son malvados, no?
-No todos, nosotros vamos acompañados por 2 de sus miembros que han desertado de ella y son buenos.-dije yo y empecé a hablarles de Axel y Demyx.
Carlisle y el resto de la familia se sorprendió con lo que le contamos acerca de los incorpóreos, los sincorazón y nosotros mismos.
-Así que…qué pasó el día en que ese encapuchado de la organización vino aquí?- pregunté a Carlisle.
Carlisle: El encapuchado trajo a los sincorazón y a los incorpóreos hasta este mundo y se enfrentó a nosotros, poseía una extraña guadaña de color rosado, al igual que su pelo. Conjuraba espinas de donde no las había y hacía aparecer pétalos de rosa que nos cortaban la piel, pero no se esperaba una resistencia tan grande como la nuestra, de modo que huyó por un portal como el de Naminé al estar debilitado.
-De modo que ha sido Marluxia- dijo una voz a nuestras espaldas, todos nos giramos y descubrimos a Axel y a Demyx mirándonos.
-Marluxia, el grácil asesino, posee poder sobre la naturaleza- dijo Axel.
Todos comprendieron rápidamente el peligro en el que yacía su mundo ahora, de modo que pensaron como defenderlo en caso de un posible ataque.
Carlisle: Deberíamos avisar a los Vulturi ahora mismo. Acto seguido cogió un teléfono que tenía a mano y se fue a otra parte de la casa para hablar del asunto tranquilamente.
Al final nos alojamos en las habitaciones de la casa, pero antes de dormir nos sorprendió que los Cullen no lo necesitaran, pues eran vampiros y decidieron ir de caza mientras nosotros descansábamos.
Me iba a cambiar de ropa cuando aparecieron Axel y Demyx de la nada.
Axel: Réquiem, tengo que comunicarte una decisión por nuestra parte y es que a partir de mañana os vamos a entrenar en el uso de la magia elemental y lucha cuerpo a cuerpo. También vamos a intentar descubrir cuál es el arma de Naminé.
Demyx: Mañana entrenaremos tu y yo solos ya que Axel se ocupará de Naminé y Roxas. Espero que aprendáis rápido, no tenemos paciencia.
Asentí y acto seguido Axel y Demyx habían desaparecido de la habitación.
Odiaba no saber hacer esos pasajes de oscuridad, al parecer podías ir a cualquier sitio con ellos.
Al día siguiente nos despertamos temprano, Roxas y Naminé medio dormidos y yo fresco como una lechuga. Salimos al exterior de la casa despúes de tomar un rico desayuno hecho por la mujer de pelo color caramelo, es decir, Esme.
La tal Rosalie nos miraba con desconfianza y Emmet se reía al observarnos.
Alice enseguida se hizo amiga nuestra, al igual que Renesme y Bella.
Pero los otros miembros no estaban demasiado a gusto con nosotros.
Conocimos también a un chico llamado Jacob, que era el novio de Renesme.
Él también desconfiaba de nosotros por lo que no nos demoramos mucho en el desayuno y salimos a entrenar.
Axel se fue con Roxas y Naminé al bosque, mientras que yo y Demyx nos quedamos en el campo alrededor de la casa de los Cullen.
-Bien, hoy vamos a mejorar tu dominio del agua y a intentar enseñarte los hechizos elementales: Piro, hielo, electro y oscuridad. ¡Vamos allá!- exclamó Demyx, contento.
-Una pregunta, maestro Demyx, cómo puedo abrir los pasajes oscuros?-pregunté.
-Eso lo puedes hacer solo si estás cerca de la oscuridad, en tu caso, no mucho, de modo que te queda un tiempo para ello aún.
Dicho esto Demyx empezó a enseñarme a crear géisers de agua del suelo de forma instantánea en cuanto me movía, luego a hacer burbujas de agua cuya explosión dañaría tremendamente. Luego pasamos al tema de la magia elemental.
Demyx: Debes comprender que la gente como tú, que domina un elemento no necesita usar magia con él, pero sí con los otros, al menos normalmente, y lo dicho también necesitan de un catalizador, como una espada, para ejecutar la magia, claro que al ser un experto no necesitaras ningún tipo de catalizador, excepto tu cuerpo.
Dicho esto empezamos por la magia piro, que consistía en lanzar una bola de fuego al oponente o hacer un pequeño círculo de bolas de fuego a mi alrededor. Todo dependía del ataque-defensa.
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Re: Aquí teneis mi fic

Mensaje  Umbrio el Jue Sep 10, 2009 3:19 am

Ahora empieza lo bueno, un poco de misterio al fin del capítulo. Por cierto, son recién salidos del hornillo que es mi mente, así que ¡a leer!.

Capítulo 18: Información
Terminamos sobre las 3 de la tarde y nos reunimos en la casa de los Cullen, quienes estaban en casa.
-Tenemos que hablar- dijo Carlisle.
Nos empezó a contar como la familia conocida como los Vulturis había sido visitada también por un encapuchado, al que se enfrentaron y descubrieron que tenía unos dones asombrosos y les comunicó que si querían tener dones mejores debían entregar su corazón a la oscuridad. Al parecer uno de sus líderes, Caius ha cedido a la oscuridad y se ha vuelto todopoderoso, tiene a todos allí encerrados, a los que han hecho como él les otorga privilegios y territorios, mientras que a los otros los ha encerrado en su morada.
Yo:¡ Debemos hacer algo!
Axel: Desde luego, si la organización tuviera como siervos a estos seres sería muy difícil desmantelarla.
Carlisle: Me parece que tendremos que ayudarles, por el bien de nuestra especie y de los humanos.
Edward: Cierto, debemos partir para allá ahora mismo y acabar con Caius y sus seguidores.
Bella: Desde luego que sí, pero Renesme se queda aquí con Jacob.
Renesme: ¡Mamá!
Edward: Tiene razón, hija, debes quedarte aquí, es por tu bien.
Carlisle: Edward está en lo cierto, Renesme, debes hacer caso a tu padre…
Decidido ya que nos íbamos a ir tomamos un avión a la tierra de los Volturis a la misma tarde. El viaje al aeropuerto fue una tortura ya que los vampiros pisaban el acelerador demasiado, aún considerando la urgencia de las circunstancias.
Naminé: ¡Baja ya la velocidad, que vamos a más de 180!
Edward: Bueno, pero solo porque nos queda muy poco para llegar al aeropuerto.
Frenó y en pocos minutos llegamos al aeropuerto, bajamos del coche, un deportivo amarillo y vimos como el resto de la familia se bajaba de sus respectivos vehículos.
-¡Vamos!-dijo Axel.
Tomamos el vuelo, llegamos a Italia al anochecer.
Descansamos en un hotel y al amanecer nos fuimos a la morada de los Volturi.
Capítulo 19: Félix y Demetri
Llegamos a la ciudad de los Volturi. Aparcamos en el primer sitio que vimos, un parking situado en una especie de calle cerrada. Desde allí Axel y Demyx se cubrieron con sus capuchas y los vampiros decidieron buscar la entrada por la que habían venido la última vez, situada en un callejón oscuro.
Llegaron al callejón cuando 2 voces les alertaron, cuándo dijeron:
Demetri: Con que aquí está la familia de los herbívoros,eh?
Félix: Vamos a ver, continuemoslo donde lo dejamos la última vez
Dicho esto dos hombres, vestidos de capa larga color humo salieron de la oscuridad y se abalanzaron sobre nosotros, derribaron en el suelo a Axel y a Edward y luego en menos de un segundo golpearon a Bella y Emmet, lanzándoles volando.
Roxas sacó sus espadas, recuerdos lejanos y prometida y logró darle un mandoble a Félix, cortándole en el brazo mientras Demyx lanzaba agua a chorro y le daba de lleno a Demetri en el pecho, lanzándole contra la pared del callejón, que fue derribada del todo, revelando el interior de un cine antiguo. Demetri cayó precisamente en una butaca, Félix derribó a Demyx en un parpadeo y se fue a donde estaba su compañero.
-¡Vais a morir!- gritaron y luego hicieron algo raro, se fusionaron, todo se oscureció alrededor nuestro y nos sobresaltamos cuando algunos de nosotros empezamos a gritar. Esme, Alice, Bella y Rosalie fueron derribadas al suelo o algo, ya que ninguno de nosotros veíamos nada.
¡Pensad en la luz!- nos gritó Edward.
Al oír esto pensé en la luz, algo que no estaba seguro de conocer y entonces…
Localizé una especie de calor en mi interior, una sensación de bienestar y…
-¡Les veo!- grité al poder visualizar a Demetri y Félix, acercándose a Demyx, el cual estaba a punto de ser embestido. Corrí hacia ellos y atravesé a Félix con mi espada.
-Tu…- dijo Félix antes de convertirse en pura oscuridad y desaparecer para siempre.
Que había querido decir ese último tu? Bueno, no es momento para preguntas, pensé y me abalancé sobre Demetri, el cual paró la estocada cogiendo la espada con su mano y me lanzó volando hacia el cine. Caí contra una butaca, rompiendo una fila entera de ellas. Me levanté a duras penas, sintiendo como un pequeño corte se abría en mi brazo derecho. Vi a Demetri corriendo hacia mí con una furiosa mirada en los ojos, hice ademán de saltar hacía el pero lo que hice fue tocar un acorde, lo que provocó que una géiser de agua saliese del suelo y le lanzase a las alturas, lo que aproveché para lanzarle mi espada, ensartándole en el pecho, luego hice que la espada soltase agua mientras conjuraba un trueno que le cayó encima, electrocutándole en el acto. Al momento mi espada desapareció del cuerpo de mi enemigo y reapareció desprendiendo burbujas de agua en mi mano, mi enemigo cayó al suelo, desprendiendo una sangre negra como la oscuridad y gritó:
-¡Maldito seas, Réquiem, traidor de la Organización! Tras decir esto desapareció para siempre.
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Fuertes estos capis

Mensaje  Umbrio el Jue Sep 10, 2009 5:01 pm

Capítulo 20: Jane y Alec.
-¿Traidor de la Organización?- me pregunté en voz alta.
Luego de reunirnos decidimos bajar por las alcantarillas o lo que parecían alcantarillas, pero que llevaban a la base Volturi. Las chicas se quedaron fuera, las únicas que vinieron fueron Naminé y Bella.
Según íbamos avanzando vimos que todo estaba en penumbra, nuestros pasos levantaban ecos en el lugar, que parecía amplio. El camino que tomábamos descendía. Lentamente el negro fue transformándose en gris oscuro, gracias a una luz no identificada. Vimos arcos en el techo, las piedras, cenicientas, supuraban humedad color ébano. Hacía frío en aquel lugar, al final llegamos a una reja, abierta y cruzamos temiéndonos una posible trampa, acabamos en una sala y vimos una puerta de madera, de ella salió una chica joven, los Cullen se pusieron en guardia inmediatamente, nosotros también.
-¡Jane!- gritó Edward con furia.
-Edward, familia Cullen, Organización y traidores, todos contra mí, ya veo- dijo ella, contenta de la masacre que creía que iba a hacer.
De súbito apareció un chico de la misma edad de Jane, parecían hermanos.
-¡Alec! Vienes a disfrutar de la fiesta?- preguntó Jane, más féliz aún.
Alec sonrió a Jane y los dos se propulsaron hacia nosotros, derribando a Carlisle y a Jasper, mientras Emmet se retorcía de dolor en el suelo, por una extraña sensación, de repente dejó de retorcerse y dijo: Gracias, Bella.
Sentimos como una especie de escudo nos protegía del enemigo.
-Otra vez, debemos acabar con esa tal Bella- dijeron los dos hermanos.
Fueron hacía Bella, pero Naminé les lanzó una inmensa bola de fuego que les quemó y Roxas les lanzó las llaves, hiriéndole en los hombros a uno y en la cabeza a otra.
Cayeron al suelo, heridos, pero se levantaron rápido para volver al ataque. Corrieron hacia Roxas, quien les empezó a atacar con sus llaves, lanzándolos lejos de un combo. Se levantaron con una extraña acrobacia y volvieron al ataque, esta vez vimos como vovían hacia Naminé, en mitad del camino se separaron y fueron contra Emmet y Edward. Empezaron a pelear en una salvaje oleada de golpes a una velocidad increíble, Edward lanzó lejos de una patada en el estomago a Jane mientras Emmet hacia lo mismo con Alec, luego les alcanzaron por el aire y les hundieron de un puñetazo en el suelo. Axel corrió hacia ellos y utilizó sus chacrams para cortarle un brazo a Alec, el cual aulló de dolor y embistió a Axel, chocando los dos contra una pared y haciéndola explotar. Demyx, en cambio se acerco a Jane y le cortó a la altura del pecho, haciéndola gritar, Jane, enfurecida como estaba le dio un puñetazo a Demyx que lo lanzó al otro lado de la sala, suerte que Demyx paró el golpe que se iba a llevar con una cascada de agua. Corrí hacia Jane para castigarla por el golpe a mi maestro, ella me miró y corrió hacia mí también, le lancé mi espada, que le seccionó una mano y luego al volver le secciono lo que quedaba de brazo. Jane gritó y me lanzo una bola de oscuridad inmensa, que me impactó de lleno, llenándome de una sensación muy rara y lanzándome por el aire contra una pared, paré el golpe con una cascada, como hizo Demyx y me impulsé hacia ella de nuevo, atravesándola con mi espada y estampándonos contra la pared. Saqué la espada del cuerpo de Jane y recordé que había que desmembrar y quemar a los vampiros para matarlos así que le corté la cabeza a Jane, inundando su cuerpo de sangre oscura, luego hice un hechizo piro que quemó el cadáver de Jane hasta dejar tan sólo las cenizas.
Alec vió lo ocurrido y se lanzó contra mí, derribando a Edward y a Carlisle en el acto.
Ví que Alec sacaba los dientes, como preparado para morderme y preparé mi espada para bloquearle. Funcionó, Alec mordió mi espada mientras yo preparaba una propulsión de agua, que al hacerse derribó a Alec, lo cual aproveché para seccionarle el otro brazo que le quedaba, Alec aulló de dolor y me dio una patada en el estómago, lanzándome contra la pared. Me levanté como pude solo para bloquear otro intento de morderme más de Alec. Le di también una patada y luego le clavé la espada en el corazón, Alec gritó y consiguió cogerme por la espada y lanzarme contra otra pared, derribándola yo en el acto. Me dolían todos los huesos cuando vi una luz verde aparecer encima de mí e ir bajando alrededor mío. Vi que me curó ya que no me dolía nada y miré a Naminé que sonreía al ver hecho su hechizo de cura bien.
Entonces vi de nuevo a Alec balancearse sobre mí con furia, a lo cual respondí clavándole la espada en el cuello, Alec me miró antes de que su cabeza fuera seccionada de su tronco por mi espada, luego le quemé con otro hechizo piro, hasta que no quedó nada de él.
-Muy bien, aprendiz, eres muy capaz- me felicitó Demyx
-Cierto- corearon todos a mi alrededor.
Luego de curarnos todos con pociones y tal avanzamos por la puerta de la que vinieron Alec y Jane. Nos encontramos en un pasillo normal y corriente, lleno de luces y en el que no hacía frío. Vimos un ascensor al final del pasillo y nos dirigimos hacia el.
El viaje en ascensor fue breve y nos encontramos rápidamente en una especie de recepción selecta. Seguimos adelante por un amplio corredor ornamentado. Vimos una puerta de madera y entramos por ella según las indicaciones de nuestros amigos vampiros. Entramos en una antesala de piedra, pequeña ya que avanzamos y la antesala desembocó en una enorme estancia circular, parecía la torre de un castillo.
Allí había una especie de tronos, colocados de forma dispar, adaptándose a la curvatura de los muros de piedra. Allí, en medio de la sala había una figura femenina.
-Hola, enemigos míos. Estáis preparados para luchar?- dijo la vampira.
-¡Pues claro, Renata, prepárate a morir!- dijo Edward.
Acto seguido aparecieron un montón de sincorazón neosombras que se parecían sospechosamente a vampiros. Sacaron los colmillos a la vista y empezaron a atacarnos. Roxas y yo derribamos un buen montón en nuestro camino hacia Renata, que se reía descaradamente de nosotros, mientras los otros luchaban aún contra los sincorazón.
Renata: Veo que los dos traidores vienen a por mí. Veremos si sois capaces de vencerme.
Capítulo 21: Vs Renata
De repente todo a nuestro alrededor se llenó de oscuridad y aparecimos en lo que parecía la cima de una torre de piedra. Vimos que debajo solo había oscuridad.
-Preparaos a morir- dijo Renata y corrió hacia nosotros.
Roxas y yo sacamos las espadas a tiempo para bloquear un inmenso puñetazo. Igualmente nos lanzó hacia atrás. Le lancé un hechizo piro y le quemé la mano derecha por completo. Renata rió. Al instante volvió a aparecer una mano en el lugar de la anterior. Roxas le lanzó la llave al pecho, clavándosela mientras yo le atravesaba la cabeza con mi espada. Renata rió otra vez y se desvaneció en una nube de oscuridad para aparecer detrás nuestra y lanzarnos una bola de oscuridad.
Roxas bloqueó el ataque y se lo devolvió a Renata, que lo recibió de lleno, lanzándola por el borde de la torre, en el que se quedo agarrada de nuevo. Vimos como ahora ya no reía, comprendiendo que para ganar este combate debíamos tirarla al vacío.
Corrimos hacia ella para cortarle las manos y que se cayera, pero rápidamente se levantó y nos dio un revés a ambos, lanzándonos lejos, a lo que aproveché para volver impulsándome con un géiser hacia ella, que no se lo esperaba y lanzarnos los dos por el borde de la torre. Me agarré a un bordillo y miré a ver si podía ver a mi enemiga. Estaba justo debajo de mí, agarrada de otro bordillo, aproveché para cortarle las manos con mi espada y luego la quemé con mi magia piro, lanzándola hacia las tinieblas.
De repente Roxas y yo estábamos de nuevo en la sala de antes, nuestros amigos matando sincorazón y vimos a Renata, mirándonos con temor.
Renata: Sois fuertes, pero ahora os eliminaré de una vez por todas.
Renata se lanzó hacia nosotros con furia y nos derribó.
Entonces un rayo impactó sobre Renata, parándola en seco. Luego una espada color blanco se le clavó en el pecho, empezó a soltar electricidad y a quemar a la vampira con sus voltios. La vampira aulló de dolor otra vez, mientras era reducida a cenizas por la espada blanca eléctrica. Lo más raro, la electricidad que soltaba esa espada era de un color raro para ella, blanco. Y la espada desapareció de los restos de la vampira para reaparecer en la mano de…
-¡Naminé!- gritamos yo y Roxas, conmocionados.
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Estos capis son fuertes y al final incógnita

Mensaje  Umbrio el Jue Sep 10, 2009 7:01 pm

Capítulo 22: Secuestro
Registramos la fortaleza pero no había nadie excepto algún que otro vampiro que eliminamos. Salíamos de Volterra, ya todos juntos, cuando Alice tuvo una visión…
Alice:Están…en…casa..
Edward:¡¿En nuestra casa!?
Carlisle:¡Oh,no!
Bella y Edward soltaron un enorme rujido y aceleraron el coche al máximo, unos 280km.
Después del intranquilo viaje, lleno de gritos de Naminé por la velocidad alcanzada y demás, llegamos a Forks. Nos dirigimos a la casa de los Cullen, era de noche.
Llegamos y vimos a Jacob tirado en la entrada, sangrando.
Corrimos hacia él, Bella le cogió en brazos y se lo llevó a la casa con Carlisle y el resto de la familia. El grito que dio a continuación nos heló la sangre, íbamos a entrar dentro cuando el campo de la casa se llenó de sincorazón vampiros.
Luchamos contra ellos entre Axel y Demyx y Roxas, Naminé y yo.
Axel y Demyx se ocupaban de los sincorazón del norte y nosotros de los del sur.
Roxas acabó con muchos sincorazón con una especie de explosión mágica, yo cogía impulso con mis géisers y barría el suelo con ellos, atravesándoles y destruyéndoles en el acto y Naminé les castigaba con truenos blancos que les destruían al instante.
No tardamos mucho en acabar con ellos, por lo que al poco tiempo entramos en la casa y escuchamos.
Bella: Se han llevado a nuestra Renesme-dijo llorando
Edward: Malditos sean, era todo una trampa, seguro que no están lejos…
Alice: Les veo, están en el último sitio en el que nos reunimos…
Carlisle: El claro, vayamos hacia allá ahora mismo y si no vuelve alguno de nosotros…
Jacob: Oíd, la manada de Sam y los míos estamos dispuestos a colaborar, así que iremos también a la lucha.
Despúes de esas últimas palabras que no entendimos hasta después, cuando vimos a Jacob convirtiéndose en lobo, nos preparamos para ir al combate…
Eramos una docena de hombres lobo, la familia Cullen y nosotros…
Fuímos hasta el claro del que hablaban los Cullen y nos encontramos un ejército…
Capítulo 23:Batalla en el claro triste
-Por fin habéis llegado, incompetentes- dijo una voz profunda y llena de odio
- Desde luego, ya se ve que os costó pillar que era una trampa hasta el final-dijo otra voz- y encima¡ matasteis a Jane y a Alec!.
-Merecéis morir- dijo otra más en tono triste.
Carlisle: Caius, Aro y Marco, habéis cedido vuestro corazón a la oscuridad, idiotas
Aro: Creo que nos subestimas, querido amigo, ha llegado vuestra hora.Oh, vuestra hija Renesme está detrás nuestra, pero para llegar tendréis que pasar por encima nuestra.
Dicho esto los sincorazón vampiros que estaban allí parados cobraron vida propia y avanzaron sedientos de sangre y corazones contra nosotros, mientras Aro, Caius y Marco se acercaban a nosotros desde el aire. Una barrera cerró las salidas del claro.
Naminé empezó a barrer la zona con unos rayos eléctricos que mataron un montón de sincorazón de golpe, la familia Cullen avanzó contra los 3 vampiros mientras nosotros acabábamos con los sincorazón restantes.
Edward saltó hacia Caius, pero Aro le derribó al suelo de una patada, mientras Marco se lanzaba desde muy alto para caerle encima a Edward. Bella interrumpió este último ataque derribando a Marco mientras le mordía en el cuello, arrancándole trozos de él.
Marco se desembarazó de Bella de un puñetazo, lanzándola contra un árbol, Jacob saltó a por Marco y le arrancó el brazo derecho con los dientes, Marco chilló de dolor y lanzó a Jacob volando de una patada. Caius cogió a Jacob en el aire y le lanzó contra el suelo, suerte que el maestro Demyx parara su caída con un montón de agua.
Caius al ver esto fue corriendo a por Demyx, pero este le lanzó una multitud de burbujas gigantes que le tiraron más lejos. Axel le lanzó un chacram a Aro, el cúal lo cogió con una mano y se lo devolvió a Axel, que lo volvió a coger y le lanzó una tremenda bola de fuego que impactó en un grupo de sincorazón que luchaban contra una pareja de lobos. Aro sonrió y lanzó una bola de oscuridad contra Axel, impactándole y lanzándole contra un árbol lejano, a pesar de esto Axel se levantó como si nada y desapareció en un agujero de llamas para aparecer detrás de Aro y cortarle la cabeza con sus chacrams y luego quemarle hasta no dejar más que cenizas. Pero Aro volvió a aparecer de la nada revelando que el de antes era un clon.
Axel aulló enfurecido y con la ayuda de Jacob que se levantó y derribó a Aro al suelo, le cortaron todos los miembros y le incineraron vivo. Marco apareció de la nada y puso la mano sobre el pecho de Axel, acto seguido una explosión de oscuridad lanzó a Axel muy lejos. Roxas, que estaba luchando contra sincorazon, al ver esto llamó a Naminé y juntos corrieron a por Marco. Lanzó una de sus llaves a Marco, el cual la cogió como si nada y me la tiró a mi, que me acercaba por el flanco, suerte que bloquee el golpe con mi espada, cogí la de Roxas y se la lancé a Caius, quien no estaba atento y se le clavó en el pecho, tirándole al suelo, la llave volvió a aparecer en la mano de Roxas y este lanzó un piro muy grande contra Marco, que lo esquivó por los pelos, pero no esquivó la onda de agua que le lancé ni la bola eléctrica que despúes le impactó directamente, dejándole en el suelo, cubierto de sangre. Corrimos hacia él y le cortamos los brazos, pero una explosión oscura que liberó nos tiró a todos.
Luego volvió a lanzar una bola de oscuridad contra Roxas que salió volando y fue recogido por Demyx, quien fue hacia Marco y le tiró de un golpe con su sitar que le cortó una pierna, Marco estaba en las últimas pero logró lanzar otra bola de oscuridad contra Demyx, lanzándole contra otro árbol, el cual fue destrozado con la fuerza del golpe. De pronto apareció Axel y quemó a Caius, que estaba luchando contra Bella y Edward, haciéndole caer contra el suelo e incinerándole la mano derecha.
Marco empezó a levitar y a lanzar bolas de oscuridad contra todos, hiriendo a lobos, vampiros y casi a nosotros. Roxas y yo saltamos contra Marco, pero este nos lanzó una bola de oscuridad, que atravesamos con las espadas y fuimos directos a por él, cortándole la cabeza Roxas y atravesándole yo. Luego Naminé le incineró con un piro cuando caía al suelo. Solo quedaba Caius, el cúal seguía luchando contra Axel, Bella y Edward, de modo que fuímos a por el..
Caius al verme se teletransportó hasta mí, me tiró la espada y antes de que pudiera reaccionar me mordió, luego todo se volvió oscuro mientras veía mi sangre y un inmenso calor salió de mí e incineró a Caius al instante. Me desmayé y todo se volvió negro de nuevo, pero sentía un dolor muy fuerte en el corazón.
Parecía como si fuera a explotar de un momento a otro.
Pensé, voy a morir, pero también pensé en mis amigos y en la misión en la que estábamos de salvar a los mundos. Aguanté durante mucho tiempo… Hasta que mi corazón explotó de dolor…
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Más capis aún, pero estos chulísimos

Mensaje  Umbrio el Vie Sep 11, 2009 5:19 am

Alguién ha dicho vampiros? alguie ha dicho bioshock? nadie,nadie? bueeeeeeeeeeno

Capítulo 24: Vampiro
Demyx:¿Estáis seguros de que no morirá?
Axel: Eso, es nuestro amigo, si no fuera por él yo y Roxas habríamos luchado hasta la muerte…o algo peor…
Roxas: Entonces durante un tiempo será aconsejable no acercarse mucho a él y tal, no?
Naminé: No hay ninguna forma de curarle?
Carlisle: No, no hay forma de revertir ya el proceso. Sólo queda rezar para qué aguante la transformación.
Roxas: Eso espero…
De repente abrí los ojos, ya no sentía dolor y vi, todo más claro de lo que nunca lo había visto y oí desde lejos como hablaban los lobos fuera. Me miraron todos los que allí se encontraban…
Axel:¡Ha sobrevivido!
Demyx:¡Sí!
Roxas y Naminé: Menos mal
Carlisle: Otro milagro como el de Bella
Me levanté de la cama en la que estaba postrado, fui hacia el espejo más cercano y me miré: Era mucho más pálido que antes, mis ojos tenían un leve tono carmesí que no poseían antes y parecía diferente, aparte de eso, me picaba la garganta y podía sentir la sangre de mis amigos, deslizándose por sus venas, impulsadas por su corazón. Corazón, pensé, acto seguido puse la mano sobre el pecho y no sentí mi corazón…
Carlisle: Tu corazón se ha parado para siempre.
Axel: No sé como decirte esto…eh….
Demyx: Eres un vampiro, colega
Axel: Gracias, Demyx
Pero cómo era eso posible? No me habían mordido en ningún momento antes de…
Caius. Él fue quién me mordió, lo quería hacer para matarme, pero lo único que consiguió fue que le destruyese y convertirme en vampiro….
Acto seguido, Carlisle empezó a explicarme los peligros de mi estado actual para con mis amigos…Y la necesidad de la sangre en mí… Tenía que cazar, debía comprender que un vampiro sediento no es un buen seguro para mis amigos y qué tipo de dieta debía comer…ellos eran vegetarianos porque solo bebían sangre de animales pero los otros solo bebían sangre de humanos. Por eso sus colores de ojos eran diferentes a los míos… Decidí alimentarme de sangre humana solo si fuera necesario para mi supervivencia. Me explicaron mis ventajas frente a un humano: más velocidad, más fuerza, más todo… Me sentí feliz a pesar de que no volvería a ser como antes…
Axel: Explicado todo, tenemos que irnos…
Carlisle: Pero, vuestro amigo es un vampiro, necesita cazar ahora mismo…
Axel: Pues enseñadle a cazar y después nos iremos de aquí
Dicho esto Edward, Jasper y Emmet me acompañaron a fuera…
Edward: Bien, chico, vamos a enseñarte a cazar de forma que lo sepas hacer bien…
Al decir esto empezaron a correr y se fueron en una dirección, les seguí, era más rápido que ellos, pero decidí no hacerlo notar, de modo que corrí junto con ellos hasta que se pararon y me indicaron con la mirada lo que debía atacar, un ciervo.
Me sentí timado, escuché desde lejos como algo se movía lentamente, al acecho de su presa y decidí correr para alcanzarle, ví que lo que estaba buscando era un puma, me abalancé sobre él estrellándole contra el suelo, matándole en el acto, saqué los colmillos y le mordí la garganta, succioné la sangre como si de vida se tratara y ya satisfecho me levanté del suelo con mi cara salpicada de sangre, entonces vi que Jasper, Emmet y Edward ya habían llegado.
Edward: Ni siquiera le oí, como…?
Jasper: Es muy bueno rastreando
Emmet: Y que lo digas
Después de eso nos fuimos de allí y volvimos a la casa.
-Gracias por vuestra ayuda, si no fuera por vosotros habríamos perdido a Renesme
Y quién sabe a quién más-dijo Bella
Axel y cia: De nada,ahora debemos marcharnos, adiós. Dicho esto Axel abrió un portal
Capítulo 25: Rapture
Otra vez las puertas en el pasadizo oscuro, a dónde iríamos a parar ahora?
Axel se acercaba a las puertas, parecía que leyese algo en ellas y luego seguía adelante. Demyx pareció reconocer una puerta y le gritó a Axel, este pareció meditarlo un rato y nos dijo que entráramos con ellos.
Aparecimos en una sala amplia que llevaba a lo que parecían tiendas de un centro comercial. Vimos que justo detrás nuestra había un pequeño pasillo que llevaba a algo llamado el metro de Rapture. No había casi luz por lo que veíamos poco. Axel iba con una llamita en la mano para iluminar un poco el camino, acabamos en una especie de estación, al llegar al fondo vimos una esfera de color bronce. Debajo de ella solo había agua. Decidimos mirar qué ponía, pero de repente la esfera se cerró sola y se sumergió en el agua. Nos miramos, preguntándonos qué había pasado. Decidimos volver por donde habíamos venido y nos encontramos otra vez con el pasillo de antes. Estaba medio derruido y caía agua del techo, inundando un poco del suelo.
Caminamos junto a los escombros viendo letreros luminosos que ponían nombres de tiendas de diversa índole. Nos detuvimos frente a otro letrero que también ponía metro de Rapture, por lo que fuimos por él, tal vez lográsemos averiguar algo de este lugar.
Entramos por un pasillo de estación igual que el anterior y llegamos a la esfera broncínea correspondiente. Nos acercamos a ella, pero de pronto sonó una música preciosa y triste, mientras la esfera se sumergía en el agua y caía una especie de telón detrás suya, encima del todo había una máscara de conejo gigante con unos números encima, creemos que ponía “feliz año 1959” aunque no estábamos seguros, vimos también figuras de diversas posiciones que parecían estar flotando alrededor del lugar que antes ocupaba la esfera, a ambos lados de ese lugar había rejas y a su lado más figuras, qué tenían algo raro, no parecían figuras de material sino de verdad, por alguna razón… Entonces una voz empezó a oírse por los altavoces de la estación:
-Hola, pequeñas polillas, soy Sander Cohen y este es mi reino- dijo la voz.
Decidimos retroceder al pasillo anterior, donde nos encontramos con trampas eléctricas bloqueando la otra mitad del pasillo, dejándonos solo una salida, la cual estaba cerrada, llevaba al atrio. Escuchamos otra vez la voz por los altavoces:
-Estoy harto de esos palurdos que vienen aquí últimamente, no saben nada.
Despúes de eso escuchamos como algo andaba por el techo, miramos hacia arriba y vimos a una mujer, con garfios en vez de manos, con una máscara de conejo tapándole la cara y con ojos de maníaca. Nos lanzó los garfios, que Roxas bloqueó con su llave, luego se la tiró a la mujer, derribándola en el suelo, formando un charco de sangre. Esto me hizo ponerme fuera de mí y me lancé al cuello de la mujer para acabar con mi sed, bebí toda la sangre que le quedaba en las venas a la mujer, mientras mis amigos observaban, estupefactos, como me levantaba relamiéndome los labios sin darme cuenta. Luego una estampida de mujeres-araña e incluso hombres vino de los techos y nos atacó. Les masacramos. Cuándo la voz de Sander Cohen volvió a sonar en los altavoces estábamos rodeados de cadáveres y charcos de sangre por todas partes.
-Pero dónde están mis modales? Pasa, pasa y ve al salón de la flota- nos dijo Sander.
Entonces las puertas del atrio se abrieron, revelando un centro comercial de 2 plantas, avanzamos mirando alrededor y vimos que en el techo en vez de estar la luz del sol lo que había era agua por todas partes. Estábamos en el fondo del mar.
-¡QUÉ GUAY!- Gritó Demyx, contentísimo
-Tranquilo, Dem- dijo Axel intentando que mi maestro se tranquilizase, pero a mí también me gustaba mucho, aunque hubiera penumbra por todas partes y sangre que me volvía loco…
Avanzamos entonces por el atrio hasta donde bajaban 2 escaleras ricamente decoradas, había en la base de cada una de ellas un gramófono y vimos como estaban cayendo varios litros de agua del techo, que tenía una grieta.
Justo delante de las escaleras había un telón con algunas figuras mirándolo. Nos acercamos a ellas y las tocamos, vimos con espanto que a eran personas reales, que estaban congeladas cual figura de mármol en una posición eterna e invariable. Luego la voz de Sander Cohen otra vez:
-Vamos, dirijíos al salón de la flota, a la derecha de donde estáis, allí os pondré a prueba, como hago con todos mis aprendices.
-Aprendices, ja- bufó Axel.
Anduvimos hacia el siniestro teatro, entramos por sus puertas y vimos una recepción casi en penumbra, si no fuera por una cámara que iluminaba la estancia, Naminé le lanzó un rayo, haciéndola explotar y cuando íbamos a explorar la sala escuchamos un ruido como de un arma cargando y vimos una especie de torreta ametralladora, colocada sobre una silla, que gracias a un pequeño motor y a una rueda lograba moverse lateralmente. Nos apuntó, o, mejor dicho, apuntó a Demyx y empezó a disparar plomo contra él, suerte que puso su escudo de agua, que las bloqueó casi todas, mientras Naminé se la cargaba con un rayo dirigido.
Despúes de eso a Demyx no le gustaba tanto el lugar como antes.
Nos dirigimos a un ascensor de aspecto lujoso y nos metimos en él.
Salimos en el teatro y escuchamos una bonita música tocada a piano, avanzamos hacia ella y localizamos de dónde venía: del centro del escenario del teatro, un pianista estaba tocando esa hermosa pieza, pero también nos dimos cuenta de que tenía la cara tapada con una máscara de conejo y había dinamita encima del piano.
Vimos que el teatro tenía unas cuantas figuras de Sander colocadas en las butacas, escuchamos:
Sander: No es así, allegro, allegro
Pianista: Sander, déjame marchar, viejo loco.
Sander: Vamos, prueba una vez más…
El pianista volvió a tocar con esperanza en los ojos pero justo antes de terminar la canción falló una nota. El piano explotó por los aires, matando al pianista y asustándonos a nosotros.
Sander: Niña,podrías dibujar al pianista en su sorpresa en el auge de su esplendor?
Naminé cogió su libreta de dibujos y empezó a dibujar el cadáver del pianista desconocido, con la sorpresa aún fija en su semblante, incluso despúes de muerto.
Sander: Id púes, pequeñas polillas, al atrio otra vez, quiero que veais mi obra maestra.
Hicimos caso a Sander y volvimos al atrio, a donde estaba el telón rojo.
Sander: Esto es lo que quedará cuando no sea más que polvo.
El telón se empezó a levantar mientras Sander continuaba:
Sander: Contemplad, el Cuadríptico.
Entonces vimos la obra maestra de Sander, compuesta por distintas figuras en distintas posiciones que sujetaban 4 marcos, en los que cabía perfectamente un dibujo de Naminé.
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Más capítulos en los que se acaba el mundo de bishock, por ahora....

Mensaje  Umbrio el Sáb Sep 12, 2009 3:58 am

Capítulo 26: Encargos
La voz de Sander Cohen se volvió a elevar por los altavoces:
Sander: Quiero que vosotras, pequeñas polillas, cacéis a mis antiguos aprendices, que están en los siguientes lugares: el pasillo congelado que lleva a la plaza Poseidón, la tienda de música de más adelante y el club de striptease, no sé cuál de los dos, pero en uno está otro de mis aprendices. ¡ Daos prisa, mi musa es una zorra impaciente!
Dicho esto, decidimos ir hacia la plaza Poseidón Roxas, Naminé y yo mientras Axel y Demyx averiguaban algo sobre este oscuro mundo en el que estábamos.
Entramos por dónde había un letrero que ponía plaza Poseidón en letras luminosas.
Nos encontramos un pasillo congelado del todo, en el techo había un cadáver de una mujer, congelado, y en el suelo estaba lo que parecían una especie de radio y una especie de cinta, parecía que aún funcionaban, de modo que las cogimos y escuchamos el mensaje que había en la cinta, hablaba el tipo al que íbamos a eliminar, que se había convertido en el hombre de hielo, me pareció una tontería, de modo que seguimos adelante. Pasamos una puerta que se abría sola y vimos como escombros congelados bloqueaban una puerta de acero que debía llevar a la plaza Poseidón. Escuché un ruido por el pasillo que había hacia la izquierda y les dije a Naminé y a Roxas que me siguieran, el pasillo estaba plagado de hombres y mujeres congelados para siempre, como si fueran los presentadores de una corte real, estaban todos a los lados del pasillo, de repente empezó a hacer más frío que antes, cada vez más, hasta que nos quedamos congelados. Apareció de la nada un hombre y nos dijo:
-Por fin ese viejo loco envía a alguien a por mí, desde luego, mira que enviar a unos críos a la muerte, tengo una pose para vosotros…
Dicho esto el hombre desapareció y nosotros nos descongelamos, miramos a ambos lados pero solo veíamos a las personas congeladas de antes, pero había algo más…
Al fondo del todo había un hombre congelado que no llevaba máscara, sentía el latir de su corazón más vivo que el de los demás, de modo que fingí que no lo encontraba, acercándome cada vez más a él, justo cuando estaba a un par de pasos me impulsé con un géiser de agua y ataqué con la espada a la figura de hielo que, justo antes de recibir el golpe se descongeló sola, pero aún así no pudo evitar que le atravesara el pecho con la espada y cayéramos los dos sobre los escombros de antes. El hombre de hielo había muerto y yo estaba otra vez cubierto de sangre….
Naminé empezó a dibujar el cádaver del hombre de hielo, llamado Martín Finnegan, mientras yo y Roxas hablábamos de los sucesos acaecidos hace poco…
Roxas: Cómo es ser vampiro?
-Pues mola, a excepción de la sed, que hace que tu garganta duela y duela, aunque no sé explicarlo mejor, me siento más fuerte y más todo, mis sentidos se han agudizado mucho, pero si tengo sed me descontrolo…
Luego de terminar Naminé de dibujar fuimos a por el próximo objetivo: Silas Cobb, quién era un coleccionista de música y estaba en la tienda de discos de la plaza Poseidón. Derretimos el hielo que bloqueaba la entrada a la plaza Poseidón y entramos por la puerta.
Nos encontramos la típica planta de los centros comerciales, amplia, llena de tiendas, pero esta estaba llena de escombros, casi a oscuras y escuchábamos risas, gritos e incluso Cohen conectó la canción de antes como hilo musical, me gustaba, ese Cohen tenía un gran talento musical, pero ello no quitaba que estaba para que lo encerrasen.
De la oscuridad vino una mujer araña más pero cuando se estaba acercando fue atacada por una sombra sincorazón, que la hizo desaparecer, al instante la planta baja del centro comercial estaba llena de sombras, obligándonos a luchar mientras avanzábamos. Subimos por la escalera y llegamos a la segunda planta, vimos en un lado la tienda que buscábamos, mientras entrábamos escuchamos a alguien hablar, seguramente era Silas.
Silas: Mi colección ya casi está completa, ese chalado de Cohen piensa que sus obras son mejores de lo que en realidad se oyen…
Todo el local estaba oscuro y quemado, vimos un escritorio y detrás de él un cartel medio caído que ponía “discos”, nos dimos cuenta de que tenía una segunda planta hacía abajo, cuándo buscamos escaleras nos dimos cuenta también de que no había, por lo que tuvimos que saltar. Allí veíamos la figura de un hombre, sentado en un sillón, de espaldas a nosotros y enfrenté a una especie de chimenea casera.
Nos acercamos y empecé a escuchar un ruido como el de un despertador, entonces me dí cuenta de lo que era…
-¡Bomba! Corred, escondeos detrás de algo- grité a Roxas y a Naminé.
Estos se escondieron uno detrás de una mesa y otro detrás de un pequeño escritorio, preparé mi escudo de agua para aguantar la explosión.
Bum, la bomba explotó lanzando el cádaver del tipo volando y haciéndome chocar contra la pared por el bloqueo. Roxas y Naminé solo se cayeron hacia atrás.
Silas: Sois los mensajeros de Cohen? Tengo algo para ese viejo chalado…
Dicho esto escuchamos una explosión detrás nuestra y vimos como un conducto se incendiaba.
Silas: Os presento a mis mascotas.
De pronto empezaron a salir mujeres-araña del conducto incendiado, ardiendo ellas, se lanzaron a por nosotros, que las eliminamos rápido y nos apresuramos a salir de allí, ya que todo el local se estaba llenando de humo. Al salir vimos a un tipo, que debía ser Silas Cobb, con una caja en una mano, al vernos empezó a correr en la dirección contraria a la nuestra. Naminé le lanzó un rayo dirigido, haciéndole caer al suelo, mientras las granadas de la caja que llevaba se prendían fuego por lo que al poco rato explotaron debido al calor. Naminé sacó su cuaderno de dibujo y se puso a pintar el cadáver de Silas en él.
A ella no le gustaba tener que hacer esto, pero teníamos que hacerlo, si no, no averiguaríamos dónde estábamos jamás.
Ahora solo quedaba uno, Héctor Rodríguez, el borracho que estaría en el club de striptease El jardín de Eva. Nos dirigimos hacia allí, estaba un poco más adelante, la entrada estaba custodiada por dos torretas, las cuales fueron destruidas en el acto por la buena de Naminé, que ya estaba harta del lugar y quería marcharse cuanto antes…
Entramos y vimos que estábamos en la planta de arriba del local, por lo que bajamos las escaleras y nos encontramos al idiota de Héctor hablando solo y borracho perdido, no tardó en vernos y correr para salvar su vida, lanzándonos granadas desde lejos, Naminé le lanzó un rayo que le paralizó y Roxas le tiró la llave al pecho, ensartándole y matándolo al instante. La llave volvió a la mano de Roxas y Naminé se dispuso a dibujar el cadáver de Héctor Rodríguez.
Capítulo 27: Muerte de un artista
Volvíamos hablando al atrio, quemados, por así decirlo con este mundo.
Naminé: No me gusta nada este mundo, está lleno de locos
Roxas: Ya te digo
Naminé: Debemos marcharnos de aquí en cuanto podamos
Roxas: Desde luego
Dicho esto llegamos al atrio, donde nos esperaban Axel y Demyx
Axel: Hola, chicos, como os ha ido el encargo del viejo loco?
Naminé: No estoy de humor para tonterías, Axel.
Axel(dirijiéndose a nosotros dos en bajo): Qué le pasa a esta?
Roxas: No le gusta este mundo
Demyx: A mí tampoco
Despúes de hablar un poco, Axel y Demyx nos contaron que solo habían descubierto que esta era una ciudad debajo del mar, creada por un tal Andrew Ryan, y que un invento, los plásmidos, lo habían cambiado todo, volviendo a los ciudadanos locos por conseguir mayor cantidad de ellos. O algo así.
Naminé colocó los dibujos de los cuerpos de los aprendices de Cohen.
Sander: Increíble, lo habéis conseguido, ahora vais a presenciar a Sander Cohen.
Dicho esto un foco ilumino la cima de las escaleras, despúes de unos segundos un hombre de tez pálida y con una gran sonrisa apareció de la nada y fue bajando por las escaleras mientras el foco iluminaba su avance y los gramófonos sonaban con la triste música de antes. Sander Cohen vestía con un traje violeta, con grabata a juego y se dirigió hacia nosotros, mirándonos a nosotros y a su Cuadríptico respectivamente.
Se le veía realmente feliz, pero de repente escuchamos un ruido en la lejanía, parecían los pasos de algo muy grande, seguidos por los alegres cantos de una niña.
Aparecieron una especie de buzo, con una escafandra gigante con varios cristales como ojos y una pequeña niña de tez cenicienta con un vestido muy gastado y portando una especie de jeringuilla gigante.
Sander Cohen nos dijo que la salida del metro de Rapture ya estaba abierta, de modo que ya podíamos salir de allí. Pero de repente desapareció en una nube roja y lanzó una ráfaga de fuego contra el buzo, que pensó que habíamos sido nosotros y se le pusieron los cristales de la escafandra rojos. Soltó un impresionante rugido y en una velocidad increíble para alguien de su tamaño y peso empezó a correr hacia nosotros, fue entonces cuando vimos que un brazo no acababa en una mano, sino en una especie de taladro gigante de acero. El buzo se lanzó hacia Roxas apuntándole con el taladro a la cara, pero este lo bloqueó con su llave y le dio un mandoble, cortándole un cable del traje, el buzo le dio un tremendo puñetazo a Roxas que también lo bloqueó, chocando contra una pared. Naminé le cortó una parte del traje con su espada.
El buzo empezaba a soltar humo mientras yo le atravesé el pecho con mi espada, mientras Axel le quemaba y Demyx le daba un mandoble con su guitarra. El buzo cayó al suelo, muerto y la niña empezó a llorar por él. De nuevo la voz de Sander Cohen sonó en los altavoces:
Sander:¡Bien hecho, pequeñas polillas! Ahora chica, dibuja al buzo muerto y a la niña llorando, esta es la última, te lo prometo.
Naminé: No, ni de broma
Sander: ¡Hazlo!
Naminé: ¡No!
Despúes del último grito de Naminé de la nada apareció Sander y le lanzó una ráfaga de fuego a Naminé, antes de que la ráfaga de fuego quemase a Naminé Roxas se puso en medio y recibió la ráfaga, quemándose al instante parte de la ropa y saliendo despedido en llamas contra la pared, mientras Demyx le apagaba el fuego al instante. Roxas se levantó, dolorido y medio quemado y se lanzó contra Sander, que desapareció en el acto en una nube roja.
Despúes de eso fuimos rodeados por los sincorazón y más mujeres y hombres-araña.
Luchamos contra todos ellos y luego aproveché para beber más sangre y quedar listo para la lucha. Pensamos en ir al teatro, de modo que hacia allí fuimos. Al llegar al escenario escuchamos a Sander otra vez:
Sander: Polillas mías, váis a ser eliminadas por mis sincorazón.
De repente fuimos rodeados por sincorazón que se parecían a las mujeres-arañas,
Los eliminamos rápidamente, pero al momento apareció un gran sincorazón, parecía un…buzo. Era como un buzo normal pero lleno de oscuridad, totalmente negro, inmediatamente nos lanzó una grandísima bola de oscuridad qué nos lanzó contra las butacas del teatro. Yo y Roxas nos fuimos corriendo hacia él y entramos al escenario.
Al instante unas barreras nos aislaron de los otros y ellos fueron rodeados por muchísimos sincorazón.
La pelea contra el buzo sincorazón acababa de empezar y el buzo se lanzó contra nosotros a una velocidad increíble, atacando a Roxas con su taladro, el cual fue bloqueado por Roxas, el buzo le iba a dar un puñetazo pero Roxas paró su enorme mano enguantada y le dio un impresionante cabezazo al buzo, tirándolo al suelo.
Roxas: Ay, espero no tener que hacer eso muchas veces más.
El buzo se levantó y nos lanzó una bola de oscuridad, bloqueada por nuestras espadas y se la devolvimos al buzo, al que no le dolió mucho. Corrí hacia el y le corté con mi espada, el buzo desprendió oscuridad además de soltar un rugido de furia.
Se abalanzó sobre mí con furia e intentó perforarme con el taladro oscuro, pero lo bloqueé con mi espada y le lancé un rayo con mi otra mano, alcanzándole en la escafandra, que soltó trozos de oscuridad, el sincorazón me soltó, aturdido, lo que aproveché para clavarle mi espada mientras Roxas le tiraba la suya a la escafandra, el sincorazón soltó un gran rugido y explotó en oscuridad, lo que nos lanzó contra las barreras mágicas que nos separaban de nuestros amigos, dándonos un golpe fuerte contra ellas. Escuchamos a Sander Cohen otra vez:
Sander: Vais a morir a mis manos, pero la chica os acompañará.
Dicho esto Sander apareció detrás de Naminé, la cogió, volvió a desaparecer y reapareció delante nuestra, tirando a Naminé contra Roxas, que la cogió y le gritó a Cohen:- Maldito, ¡no la toques!
Cohen:¡Cállate, vas a morir!
Entonces Cohen lanzó una bola de fuego a Roxas, que lo paró con su llave, pero Cohen se apareció detrás de él para darle un golpe, Naminé le atacó con su espada cortándole el traje un poco, Cohen se enfadó aún más y lanzó un rayo de fuego contra Naminé, ella lo bloqueó a tiempo y yo le lancé un montón de burbujas, que le impactaron, lanzándole contra la pared del escenario. Tras esto Cohen nos lanzó una barrera de fuego que bloqueé con mi escudo de agua, salvando a mis amigos de ser quemados. Cohen fue a por mí con las manos llameantes y empezó a intentar darme puñetazos, Roxas fue a por Cohen pero este, al verlo, le lanzó un rayo de fuego que no pudo bloquear a tiempo, por lo que empezó a quemarle el cuerpo entero, tuve que lanzarle agua para salvarle pero Cohen aprovechó esto para darme un puñetazo en el estómago que me lanzó contra la barrera mágica, sin aire y en el suelo no podía defenderme mucho, pero de repente me entró sed de sangre, me recuperé de inmediato y vi como Naminé miraba a Cohen horrorizada, pues este estaba preparando una grandísima bola de fuego para lanzárnosla, Cohen lanzó su bola de fuego y en una fracción de segundo apareció detrás de Naminé para evitar que esquivara la gran bola de fuego, Roxas corrió hacia él y le empezó a dar con su espada, cortándole, pero Cohen le lanzó un rayo que le mandó volando hacia la barrera, Roxas chocó contra ella y cayó al suelo, quemándose y desmayándose a la vez, le hice aparecer unas burbujas de agua encima que hicieron apagarse el fuego de su cuerpo, mientras corría con los dientes fuera hacia Cohen, que todavía sujetaba a Naminé para que la bola de fuego la quemara y salté hacia Cohen, quien lanzó un rayo de fuego hacia mí, que repelí protegiéndome completamente de agua y le mordí en el cuello, chupando su sangre, Cohen se estaba muriendo y soltó a Naminé que corrió hacia Roxas mientras la bola de fuego se acercaba a mí y a Cohen.
Entonces cogí a Cohen y puse mis pies sobre su espalda y me dí un gran impulso con un salto, lanzándole contra su propia bola de fuego mientras se desangraba.
Cohen chocó contra la bola de fuego y empezó a quemarse vivo, mientras la bola le quemaba pudimos escuchar un terrible grito mientras la música triste volvía a sonar por el teatro. La bola de fuego se extinguió dejando a un quemado Cohen en el suelo, muerto. Entonces Naminé sacó su cuaderno de dibujo y retrató la muerte de Cohen, mientras era quemado por su propia bola de fuego.
Naminé: Toma ironía, maldito.
Recogimos a Roxas del suelo y Naminé le lanzó el hechizo cura, curándole por completo. Roxas abrazó a Naminé y le dijo-gracias.
Naminé se sonrojó del todo y Roxas también, entonces se dieron un profundo beso…
Después de todo esto nos reunimos con Axel y Demyx en el atrio y decidimos salir de allí, ya volveríamos otra vez para explorar más.
Demyx abrió un pasaje de oscuridad por el que nos metimos todos.
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Re: Aquí teneis mi fic

Mensaje  Umbrio el Vie Sep 25, 2009 2:35 am

Aquí van unos capis que presentan nuevos personajes. jeje. Esto lo he escrito desde la última vez.

Capítulo 28: Crónicas de un ser oscuro 1
-Cómo es que aún estás aquí?- preguntó un encapuchado de negro.
-Me gusta esta especie de mar, ya lo sabes- contestó el otro personaje, oculto por una especie de halo de oscuridad que emanaba de él, cubriéndole completamente.
Se hallaban en el mundo de la oscuridad, en aquel lugar dónde Riku y Mickey se habían quedado hace mucho tiempo, lugar en el que el mismo líder de la organización encontró a la llave del destino.
-¿No vas a ir a por él?¿Acaso has perdido ya las ganas de vencerle de una vez?- dijo el encapuchado.
-No, sólo estoy esperando, a dónde se dirige ahora le seguiré y cuando menos se lo espere le poseeré- contestó el del halo de oscuridad.
- O sea que ese es tu plan, fusionarte con él y recuperar todo el poder que ya tenías-dijo el encapuchado.
-Sí, al principio no era así pero luego pensé en ello, después de que me derrotara varias veces y lo he decidido-dijo el del halo.
-¿Pero qué pasará si es más fuerte su luz que tu oscuridad?-preguntó el encapuchado.
-Pues… caeré en el olvido, o viviré dentro de su corazón dividido para siempre, pues será suyo mi corazón, plagándolo de luz y yo seré su oscuridad-contestó.
-¿Vas a arriesgarte, amigo mío, a la luz en tu corazón? No me gustaría perderte por la unión con tu otro yo, como la organización perdió a Roxas-dijo el encapuchado.
-No temas, amigo mío, pues aunque me devore su luz, siempre seré parte de él, lo que significa que podré salir cuándo la oscuridad de su interior crezca-dijo el rodeado de oscuridad.
-Supongo que sí, así y todo…-continuó el encapuchado, parecían tristes sus palabras más su voz no expresaba emoción alguna.
-Eres un incorpóreo, no puedes sentir pesar, pero interpretaré lo que dices como si fuera con sentimientos-dijo el ser del halo oscuro, mirando las mareas oscuras.
-Gracias, amigo, y ahora ve a por ese otro tú.- dijo el encapuchado
-Sí. Pues yo soy la oscuridad que le va a devorar para siempre-dijo el ser revelando unos ojos amarillos antinaturales ante el encapuchado, que se rió.
Capítulo 29:La orden oscura

Era un inmenso castillo, oscuro, lleno de espinas, también oscuras, que se arrastraban hasta por el último de sus rincones. Unos hombres se acercaban a él desde fuera, en las inmensidades de un campo, como no, oscuro, lleno de hierbas y zarzas y, como no, espinas, del mismo color predominante en el lugar.
Los hombres iban encapuchados, pero llevaban diversos colores, como el rojo sangre, el negro, por supuesto, blanco, azul, pero estos colores parecían depender de cada encapuchado. Los encapuchados se pusieron delante de la puerta y uno de ellos la aporreó con fuerza. Una voz de mujer sonó desde arriba:
Maléfica:¿Quien osa presentarse en mi oscuro y recién adquirido castillo?
Encapuchado líder: Nosotros, la Orden de la oscuridad. Este castillo nos pertenece, saca tus malditas espinas de él ahora mismo.
Maléfica:¿Cómo te atreves a darme ordenes, sincorazón de tres al cuarto?
El encapuchado, enfadado por lo que le dijo la bruja rompió de un puñetazo la puerta del castillo y entró en él.
Maléfica:¿¡Cómo te atreves a entrar, sucio insecto?!
Dicho esto, manadas de sincorazón rodearon al encapuchado. Pero esté se quedó quieto, mirándoles con una sonrisa divertida.
Encapuchado: Sincorazón a mí, bruja estúpida.
El encapuchado pisó el suelo y dijo:
Oh, sincorazones que hacéis caso a esta bruja idiota, no os dejéis manipular por vuestros instintos y pensad fríamente.
Dicho esto el hombre fue rodeado por un manto de oscuridad y los sincorazón también. Los sincorazón alcanzados por la nube se levantaron del suelo, pero al contrario que sus congéneres se pararon quietos en el lugar y se miraron unos a otros durante un breve período de tiempo, luego se acercaron al encapuchado y le hablaron,
Con una voz áspera pero firme:
-Señor, somos vuestros siervos hasta ser aniquilados, cazaremos corazones para usted, solo díganos qué hacer-dijeron.
-Id a por esa bruja estúpida y acabad con ella-dijo el encapuchado.
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Re: Aquí teneis mi fic

Mensaje  Umbrio el Vie Sep 25, 2009 2:36 am

Capítulo 30: Bastión Hueco
Avanzamos de nuevo por el pasillo lleno de puertas. Demyx se puso delante de una y habló con Axel, el cuál pareció pensárselo un poco y nos dijo:
Axel: Chicos, me temo que en este mundo yo y Demyx deberemos estar separados de vosotros un tiempo, es Bastión Hueco, Sora y compañía están ahora en él, pero está rodeado de oscuridad y también hay incorpóreos. La organización está detrás de esto.
Axel y Demyx se apresuraron a entrar por la puerta, seguidos por nosotros.
Aparecimos en una pequeña plaza, dónde hubo un mercadillo, pero ahora solo quedaban un par de tiendas por ahí, de modo que Axel y Demyx crearon otro portal y desaparecieron por él. Justo cuándo desaparecieron fuimos rodeados por sincorazón e incorpóreos de distintas clases. Nos ocupamos rápidamente de los sincorazón, pero los incorpóreos eran mucho más fuertes que ellos, por lo que tardamos un rato en acabar con ellos. Mientras luchábamos vimos una especie de energía que salía del suelo y lanzaba a los enemigos volando, era el sistema de protección de la ciudad.
Cuándo acabamos con nuestros enemigos andamos por las calles de esa ciudad.
Acabamos en una sección en reconstrucción, aparentemente inhabitada y sin ningún rastro de sincorazón ni incorpóreos. De repente una explosión de oscuridad destruyó la pared contraria del lugar, llenando de escombros el lugar. De ella salió un gran grupo de sincorazón e incorpóreos, liderados por un encapuchado, que llevaba ropa color morada y roja. Este nos habló:
-Pobres seres de la luz, que intentáis acabar con la oscuridad, pobres seres de la nada que intentáis ser. La oscuridad ganará esta batalla y no podréis impedirlo por nada-Dicho esto, el encapuchado hizo aparecer una especie de pistolas de color rojo sangre y negro, con las cuales nos apuntó.
-¡Preparaos para ser eliminados!-gritó y empezó a dispararnos con ellas.
Roxas cubrió a Naminé con sus dos llaves, haciendo rebotar los disparos del encapuchado en ellas, este al ver que sus disparos oscuros venían hacia él desapareció, solo para reaparecer levitando del revés en el aire, lejos de Roxas.
-Si no fuera porque mi superior me ha dicho que no peleara con vosotros, ahora estaríais muertos, pero eso no significa que no os haga pelear un rato-dijo y desapareció por un portal oscuro, haciendo aparecer un pequeño grupo de sincorazón.
Pero estos eran diferentes a sus congéneres, pues se quedaron quietos, mirándonos con un brillo de inteligencia en los ojos y luego hicieron que los otros sincorazón se lanzaran a nosotros, acompañados por los incorpóreos que allí había,claro.
Nos vimos rodeados de sincorazón e incorpóreos, cuando de repente aparecieron una chica con un vestido rosa y pelo marrón y un hombre, también con el pelo marrón, que portaba una espada plateada. Nos gritó:
León: Apartad, nosotros nos encargaremos de ellos.
-Pero…-dije yo y miré al montón de enemigos que se acercaban a nosotros.
Entonces fui a por el grupo de sincorazón que estaba controlando a los demás, dejando a Roxas y Naminé junto a los desconocidos, luchando contra sincorazón e incorpóreos a la vez.
Me acerqué a ellos y se abalanzaron todos a la vez sobre mí, hice aparecer mi escudo de agua, que me protegió de su ataque y, al explotar, les lanzó lejos de mí.
Se levantaron del suelo y me lanzaron una inmensa bola de oscuridad, la cual bloqueé con mi espada, luego les lancé la espada, atravesando a unos cuántos y matándolos al instante. Solo quedaban dos, se miraron y fueron corriendo hacia mí, uno lanzando ráfagas de oscuridad y el otro bolas. Venían cada uno a un lado, por lo que corrí hacia el medio de su pasillo e hice aparecer dos géisers que les mandaron a cada uno contra una pared, luego lancé un rayo a uno, desintegrándolo y fui a por el otro.
Este sincorazón puso sus dos manos delante y justo cuando iba a darle un golpe, apareció una especie de escudo, que paró mi ataque y explotó, lanzándome contra una pared, me levanté, recuperando la respiración y fui corriendo hacia él, que, confiado, no se esperó que le hiciese salir volando con un géiser y luego le rematara en el aire, acabando con él al instante.
De repente se abrió un pequeño portal oscuro en el medio de todo el jaleo, de él salió un ser, completamente identificable debido a que estaba rodeado de un halo de oscuridad, solo se alcanzaban a ver dos enormes esferas amarillas, que debían ser sus ojos. Se estaba acercando a mí, andando tranquilamente mientras sus sincorazón luchaban contra mis amigos a sus espaldas.
Se situó junto a mí y deshizo su halo de oscuridad, dejando ver a alguien totalmente oscuro, pero lo más impresionante era que era exactamente igual a mí.
Capítulo 31: Otro yo
El ser de oscuridad me miró a los ojos con sus esferas amarillas y luego se lanzó contra mí, sacando de sus manos una especie de garras. Esquivé por los pelos sus garras, que iban dirigidas a mi cuello, hice aparecer la espada y le dí con ella, fallando el golpe por los pelos, pues mi enemigo era muy rápido. Rapidamente se situó detrás de mí y me dio un puñetazo en la espalda que me tiró al suelo. Se puso justo encima de mí y me empezó a cortar con sus garras oscuras, suerte que hice aparecer un géiser, quitándomelo de encima y tirándolo al suelo. Ahora fui yo el que se tiró encima de él y le clavé la espada en un hombro, pues movió la cabeza a tiempo para esquivar mi ataque. La espada penetró en el hombro del ser, siendo rodeada por oscuridad.
Luego, una fuente de oscuridad salió del ser, lanzándome a mí y a mi espada lejos.
Podía controlar el agua también, solo que en su caso estaba mezclada con el poder de la oscuridad. Me levanté del suelo para ver que el ser venía hacia mí a gran velocidad, pero corría como una especie de perro y se lanzó encima de mí con las garras por delante, clavándomelas en los hombros. Luego las sacó, haciéndome bastante daño y pude ver sangre en ellas, cayendo gota a gota…
Me puse furioso, le di un puñetazo en el estómago, mezclado con un géiser, lanzándole contra una pared. El ser se levantó, conmocionado y volvió a correr hacia mí, pero justo cuando le iba a atacar utilizó un géiser como el mío para tirarme al suelo, clavándome las garras en el pecho, y las volvió a extraer, haciéndome un daño enorme. Luego me cogió por el cuello con una mano y me lanzó con un violento golpe contra el suelo. Me sentía débil, cansado, me dolía todo, entonces el ser oscuro se acercó a mí y me volvió a coger, mi espada, dónde estaba? Ah, allí, en el suelo, pero cuando la iba a hacer aparecer de nuevo en mi mano el ser oscuro me dio un puñetazo en la cara, haciéndome perder más sangre. Estaba a punto de ser aniquilado, pensé. Entonces algo en mi interior me dio fuerzas para intentarlo otra vez.
Hice aparecer mi espada mientras el ser me daba otro gran puñetazo y se la clavé en el pecho, atravesándoselo. El ser me miró con sus esferas amarillas, que estaban brillando de una forma espeluznante y luego todo se volvió oscuro, mientras sentía como algo entraba en mí, algo que no podía controlar…
Y ese algo tenía mucho poder…qué era? No lo sé…
-¡Despierta Réquiem!- gritaba alguien zarandeándome con fuerza.
-¡Vamos, despierta!- dijo alguien más, parecía una voz de chica.
Sentí como alguien me metía algo en la boca, sabia raro.
De pronto empecé a recuperar las fuerzas y por fin pude abrir los ojos.
Vi a la chica del vestido rosa delante de mí, me había dado una ultrapoción, pues el hechizo cura de Naminé no era suficiente para curarme.
Cuándo me levanté del suelo Roxas y Naminé gritaron de alegría, pues me temían muerto. La chica me sonrió y luego habló:
Aerith: Por fin te despiertas, ya te dábamos por muerto, chico.
-Gracias por la ultrapoción, señorita-contesté yo.
Aerith: No es nada, siempre procuro ayudar a la gente.
Dicho esto Roxas y Naminé me abrazaron, pero la alegría duró poco, pues rápidamente fuimos rodeados otra vez por sincorazón e incorpóreos.
El hombre de pelo marrón nos dijo que debíamos luchar contra ellos para salvar Bastión Hueco. Empezamos a luchar contra ellos fuertemente.
Al fondo, por el camino por el que íbamos a ir aparecieron tres figuras. Eran Sora y sus amigos. Se dirigían hacia nosotros pero fueron rodeados por un grupo de incorpóreos que parecían bailar sobre el suelo.
Acabamos con todos ellos y nos reunimos con Sora y compañía….
Sora: ¡Cuánto me alegro de veros, chicos!
Roxas: Igual te decimos Sora.
Despúes de abrazos y demás nos fuimos corriendo por el pasaje abierto por la explosión de oscuridad. De repente el rey Mickey apareció desde el cielo dando una voltereta y se posó en el suelo.
Mickey: No debéis quedaros aquí, id en busca de Riku y Kairi, ya hay suficiente ayuda.
Sora no se quedó satisfecho por lo dicho por Mickey de modo que fingió hacerle caso para pasar corriendo a su lado. Donald y Goofy fueron con él.
Mickey: Siento algo raro en tu corazón, Réquiem.
-Qué tiene de raro?-pregunté.
-Hay algo en él, oscuro.-contestó el rey.
Entonces me vino a la mente el ser de oscuridad que era idéntico a mí…
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Re: Aquí teneis mi fic

Mensaje  Umbrio el Vie Sep 25, 2009 2:38 am

Más aún y esto es relativamente fresco
Demyx te hace llorar,no?eso espero, si fuera una peli sería bastante triste

Capítulo 32: Maestro y discípulo
Después de hablar con el rey nos dirigimos hacia delante, encontrándonos una estancia circular semiderruida, había un arco al fondo de ella y estaban Sora y sus amigos luchando, con Demyx…
-Demyx ¡¿qué haces?!- grité yo a mi maestro.
-La organización me ordena acabar con el traidor, debo cumplir, Réquiem, lo siento- contestó Demyx con un deje de tristeza.
-¿¡Traidor!?- gritó Sora atravesando a Demyx con su llave espada.
Al ver esto, todo se nubló por completo y me lancé corriendo hacia Demyx, que caía al suelo mientras su sitar se deshacía en burbujas, el también se estaba deshaciendo.
-¡Demyx!¡Maestro! ¿No habías renegado de la organización?¿ Por qué te has dejado dominar por ellos?¡Les mataré a todos!-grité derramando lágrimas que caían sobre Demyx.
-Para avisarte de algo, querido discípulo, una nueva amenaza, cada corazón tiene su propio ritmo y melodía, pero hay unos seres que no… estos seres han renacido hace poco por que el elegido del instrumento-espada ha aparecido, es demasiado similar a lo de Sora, a que sí?- dijo Demyx, melancólico mientras se deshacía en burbujas azules y oscuras.
“Pero debes saber que solo tú y unos pocos más pueden enfrentarse a ellos y desde luego también está el tema de la organización oscura, algunos de sus fundadores son los sincorazones de los nuestros, por lo cual somos rivales y a la vez camaradas. Pero no temas, tu corazón tiene el poder para destruirles, incluso con la oscuridad presente en él y recuerda, aprendiz, a tocar la melodía de tu corazón, ya que te dará una inmensa fuerza, ¡Hazme sentir orgulloso de haber sido tu maestro, Réquiem!”
Tras decir esto desapareció para siempre en un sinfín de burbujas, de colores azul, negro y por alguna razón, dorado. Una tormenta se acercó por el cielo y empezó a descargar encima de la inmensa batalla que se realizaba en Bastión Hueco, dónde muchos luchaban para salvaguardar la ciudad.
-¡Noooooooooooooooo!¿Por qué? ¿Por quéeeeeeeeeeeeeeeeeee?-grité lleno de desesperanza y furia…
-Lo siento, Réquiem, no sabía que fuera tan importante para ti, además, el me atacó primero-dijo Sora en un intento de defenderse.
Me acerqué a Sora y le dí un tremendo puñetazo en la cara, lanzándole contra la pared de color azulado del patio circular.
Luego anduve hacia delante, dónde una guerra estaba en marcha, hacia mi destino…
Capítulo 33: Encapuchados
Después de caminar eliminando sincorazón sin ayuda de nadie, continué solo hasta llegar a un inmenso lugar, dónde un ejército de sincorazón aguardaba la llegada de alguien…
De una cima rocosa, de color azul, claro, aparecieron un grupo de encapuchados, La Organización xiii.
Al verme se quitaron las capuchas revelando sus caras, se reían de mí…
-Oh, pero si es el aprendiz de Demyx, que haces por aquí?-preguntó un tipo con un parche en el ojo derecho.
-Que desperdicio- dijo uno con unas patillas enormes.
-Mientras elimine sincorazones…-dijo uno con el pelo azul y una cicatriz en la cara en forma de x.
-Silencio, nuestro invitado querrá decir algo- dijo un hombre de pelo plateado.
Se hizo el silencio inmediatamente y me adelanté un paso hacia el grupo…
-¿No os habéis dado cuenta de que Demyx ha sido eliminado por Sora? ¡¿No os importa!?- grité con rabia.
-Oh, uno menos, bueno, más espacio en el castillo- dijo el del parche.
-¡Malditos seáis! ¿Es que no tenéis corazón?-grité.
-Da la casualidad de que no…-dijo el del pelo azul, con una voz totalmente neutra.
-¡Ojalá quién ha matado a vuestro hermano de organización os mate a vosotros también!-grité.
Los encapuchados se empezaron a reír y desaparecieron en unos portales de oscuridad.
El ejército de sincorazón cobró vida de repente y vino a por mí…
Saqué mi espada-teclado y empecé a destruir sincorazones, pero eran muchos para mí.
Capítulo 34:Lucha contra el ejército sincorazón
Era una batalla bastante desigualada ya que los sincorazón tenían las de ganar por su increíble número y yo solo era uno.
La mayoría de los sincorazón eran soldados con una espada, pero también había una especie de sincorazón con forma de platillos que lanzaban lásers.
Aproveché para coger algunos y utilizarlos de cañones haciendo un barrido a mi alrededor cargándome a muchos sincorazón de golpe, pero cada vez parecía haber más…
De pronto una luz a lo lejos me cegó y cuando pude mirar por fin un chico se acercaba a mí…
Sora:¡Golpeas duro!
-Lo siento, Sora, me dejé llevar por el enfado, es que Demyx me importaba…
Sora: No te preocupes, yo me encargaré de la organización, ¡confía en mí
-Vale- contesté.
Dicho esto fuimos rodeados por un montón de sincorazón, los cuales venían a por nosotros, de repente un rayo blanco y una llave-espada negra destruyeron unos cuantos de ellos, nos giramos para contemplar a Roxas y Naminé.
Roxas: ¡Lucharemos!
Naminé:¡Lo mismo digo!
Empezamos a atacar a todos los sincorazón que podíamos, disminuyendo rápidamente su número, no eran rivales para nosotros.
De repente un portal oscuro se abrió y Axel salió de él.
Axel: Roxas, Sora, Naminé, debéis venir conmigo ahora mismo.
-Qué pasa?- gritaron a coro los tres.
Axel: Kairi está en peligro.
Tras decir esto Naminé y Sora se lanzaron al portal de oscuridad que estaba detrás de Axel. Roxas se giró hacia mí, le dije que fuera tranquilo, yo me ocuparía de los sincorazón restantes.
Axel: Réquiem, nos vemos!
-Adiós Axel- dije yo.
Axel y Roxas desaparecieron en el portal de oscuridad.
Me encontré rodeado por un ejercito de sincorazón otra vez, pero ahora eran menos que antes…
Empecé a asestar espadazos a diestro y siniestro mientras esquivaba los golpes que podía. Lancé a varios sincorazón volando con una cascada invertida y luego les electrocuté en el aire, destruyéndolos. Cogí a un láser y lo utilicé para destruir al grupo que me rodeaba en ese mismo instante, luego destruí al láser.
Me vi rodeado de nuevo por otro gran grupo de sincorazón, estaba muy cansado de saltar, correr, de modo que me paré a descansar usando mi agua como protección.
Después de recuperarme levemente me lancé de nuevo al ataque, derribando un grupo entero de sincorazón en el acto.
Pero mientras estaba distraído atacando a unos cuantos sincorazón sentí como algo me atravesaba las costillas, miré y vi como era una espada de sincorazón lo que sobresalía, la cogí y la rompí por la punta, me giré y asesté un espadazo al sincorazón causante de mi mal, ahora estaba sangrando. La tormenta lanzaba rayos al suelo, matando algunos sincorazón, mientras yo me desangraba sintiendo la lluvia caer sobre mí. Al instante un grupo de sincorazón venía hacia mí con furia, pero les paré con una barrera de agua, lanzándoles al aire y luego con un géiser, destruyéndolos.
Estaba en las últimas, la vista se me nublaba, mientras veía como un grupo de sincorazón se acercaban ávidos a por mí. Me caí al suelo mientras lanzaba un rayo contra estos, destruyéndolos.
En el suelo, herido, vi más sincorazón que venían a por mi, se acercaban rápido, cuando estaban casi encima de mí escuché algo en mi mente:
“¡Oscuridad!
Y todo se volvió oscuro. Otra vez.
Pero esta era diferente, veía como algo se movía en esa oscuridad. Me acerqué a ese algo. Se giró hacia mí, observándome con sus esferas amarillas en vez de ojos, me miraba mi otro yo.
-Por fin has llegado. Te estaba esperando. Quiero que veas algo…
Dicho esto el ser oscuro desapareció, mientras yo volvía al presente.
Pero algo raro pasaba, mi cuerpo no me obedecía y mi mente no estaba sola.
Mi cuerpo ahora era oscuro, desprendía oscuridad, veía todo de otra forma…
Capítulo 35: Oscuridad interior
Mi cuerpo obedecía las órdenes de otro, no era yo en absoluto. Era el ser. Estaba en mi cuerpo, era parte de mí. Él era yo y yo era él. Unimos nuestras mentes como si de una sola se tratase y pude ver todos sus recuerdos. Pero eso no importaba ahora, de modo que nos encaramos hacia los sincorazón, los cuales se pararon un momento, asustados de nuestro aspecto.
Enfocamos a nuestros enemigos, sencillamente muy lentos y atacamos al primero que vimos, cortándole el lugar donde debería tener la garganta y matándole, los otros estaban muy cerca pero con nuestras increíbles garras cortamos a otros dos y luego lanzamos al último al cielo mientras volábamos a su alrededor, golpeándole por todos los sitios, destruyéndole al instante. Cada vez éramos más fuertes, nuestras garras más letales y mucho más rápidos hasta el punto en el que nos deslizábamos entre nuestros enemigos a velocidad de vértigo sembrando muerte entre ellos. Vimos a lo lejos un láser, nos dirigimos hacia el no corriendo a dos piernas y una mano si no volando a ras de suelo, esquivando sincorazón hasta que le cogimos, el cual utilizamos para destruir a los que quedaban. El último sincorazón era un soldado.
Se lanzó hacia nosotros, pero en un parpadeo había sido destruido.
Nuestras mentes pensaban rápido, mucho más rápido, fuimos hacia delante mientras observábamos el inmenso castillo que se encontraba en la lejanía.
Más recuerdos, una reunión de encapuchados y un sabio, el maestro de todos ellos.
Experimentos con el corazón…el descubrimiento de los sincorazón…los sincorazón artificiales…
De repente vimos a lo lejos unas cuantas figuras, eran Donald, Goofy y Sora rodeados por sincorazón. Había también un miembro de la organización enfrente de ellos, el del pelo azul y la cicatriz en la cara. De repente apareció una mujer, vestida con un traje negro y purpura, con un bastón en la mano, que encaró al incorpóreo, este al verla invocó unos cuantos incorpóreos que ella contrarrestó con sincorazón.
Los incorpóreos acabaron rápidamente con los sincorazón, dejando a la mujer indefensa en frente al incorpóreo peli-azul. Cuando Sora y compañía iban a ayudarla esta bloqueó su avance con un muro de fuego verde oscuro. Los incorpóreos saltaron sobre ella y el muro fue perdiendo fuerza hasta desaparecer.
Nada quedaba de la mujer y entonces Sora y compañía fueron rodeados otra vez por sincorazón, pero un extraño agujero verde oscuro surgió del suelo y se los tragó…
Hora de entrar en acción, pensamos…
El peli-azul se iba a marchar cuando nos vió.
Saix:¡Increíble! Conseguiste fusionarte con tu otro, no me lo creía cuando Xemnas me lo contó. Tienes valor, desde luego y ahora que Roxas y Sora ya son uno cumpliremos nuestro objetivo.
Dicho esto desapareció en un portal de oscuridad.
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